Análisis psicológico de la película “Dentro de mi piel”

Etiquetas

, , , , , , , , , , ,

“Dentro De Mi Piel” es una cruda película que nos muestra la exploración de Esther con sus propios límites, causándose heridas que constituyen una franca conducta de automutilación, y a la vez, desarrollando una relación con su cuerpo dotada de un significativo contenido incestuoso, debido al contenido simbólico de la región corporal (extremidades inferiores) donde el síntoma se aloja inicialmente.

La fascinación por su cuerpo la lleva a extremos de enajenación alucinatoria.

Más información

Anuncios

Análisis Psicológico de la película “Tarnation”

Etiquetas

, , , , , , , , , , ,

Con esta película abordamos el tema: “El Enfermo Mental en la Familia”, considerando el papel crucial que desempeña la familia en la etiología de la enfermedad mental. Hoy en día sabemos que cuando alguien en la familia se enferma, la familia entera como unidad también enferma.

En esta trama observamos el curso y evolución de la esquizofrenia de Renee, que por un lado genera un gran impacto para todos, y por otro, está determinada en gran medida por las condiciones familiares…

Más información

Taller “Abriendo y Cerrando Ciclos”

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Saber cerrar ciclos es fundamental para nuestra salud y bienestar psicológico. Hacer una gestalt es cerrar un ciclo de manera tal que el asunto del cual se trate quede debidamente completado. Sólo así podemos avanzar a otro nivel, a otro espacio de nuestra vida en una actitud plena, sin ninguna deuda pasada. En medio de lo atemorizante que puede ser terminar una situación desgastada que solo nos ha hecho sufrir, decidimos anestesiarnos con la evitación y los distractores.

Esos ciclos, esa gestalt incompleta, interrumpe la vida misma. Es mejor mirar atrás, caminar hacia ella y curarla para poder seguir adelante. Los ciclos abiertos, esos asuntos inconclusos, puertas que dejamos abiertas de par en par, se convierten en una fuerza que desgasta nuestra energía corporal y emocional. Aunque miremos hacia adelante y caminemos con fuerza, siempre estarán llamándonos al pasado, esperando ser cerrados.

Este taller es un importante recurso holístico de crecimiento y superación personal, en el cual exploramos nuestra capacidad para concluir situaciones caducas e iniciar nuevas experiencias.

Nuestra intención es que cada participante, mediante ejercicios vivenciales, dinámicas grupales, actividades psicocorporales y holísticas; explore, reconozca y comprenda sus emociones y sentimientos más importantes con que responde a cada situación que concluye en su vida. 

Se encuentra dirigido a todas a aquellas personas que deseen conocerse mejor y comprender cuál es su situación existencial en el momento presente. 

  • ¿En algún momento has tenido la sensación que tu vida es aburrida y encuentras difícil disfrutar algunas cosas que antes te gustaban?

  • ¿Te sientes angustiado y preocupado por algún asunto del pasado en el que siempre estas pensando?

  • ¿Buscas en que “distraerte” para no sentir ese malestar? 

  • ¿Cuándo tienes que tomar una decisión importante en tu vida, el miedo te paraliza y no “das ese paso”?

  • ¿Cuándo algo termina, experimentas un dolor que te llena de miedo al “perderlo”?

  • ¿Has tenido que fingir que te sientes feliz cuando no tienes ningún motivo para no estarlo?

  • ¿Te encuentras sufriendo alguna pérdida irreparable y no sabes cómo sobreponerte a ello?

  • Concentrarte mejor en disfrutar intensamente cada momento, dando lo mejor de ti, tomando lo mejor de cada detalle, pues nada nos pertenece, todo acaba y no sabemos cuándo, pero eso no importa, lo que verdaderamente importa es vivir plenamente cada instante, así cuando tenga que partir, estamos listos para soltarlo porque ya lo hemos asimilado en nosotros mismos, pero si nada mas estamos preocupados por el final, cuando se va duele tremendamente porque no asimilamos la experiencia.

    Cada figura nueva que se abre, tiene que ser atendida debidamente para poder ser completada, de lo contrario será destruida, por el tiempo mismo o por otra circunstancia ajena a su proceso natural, y así será desplazada al fondo, donde permaneceré inquietante y consumiendo el doble de la energía organísmica, demandando ser completada, volviendo una y otra vez de la misma forma a la conciencia, como un asunto inconcluso del pasado que se repite incesantemente…

    Esto ocasiona que cualquier figura nueva que emerja del fondo, estará destinada a la misma suerte: a ser destruida sin completamiento y así ser devuelta al fondo: un fondo lleno del mismo asunto inconcluso

    Vivir intensamente no es abrir miles de puertas para echar una probadita de lo que se encuentra y salir disparado huyendo.

    Vivir con intensidad es escoger un plato y disfrutarlo hasta el final.

    Después, se podrá pasar a lo que sigue…

      

    Bulling, el hostigamiento o acoso escolar

    El hostigamiento o acoso escolar, recientemente designado por su término inglés bullying, supone una forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre compañeros de escuela de forma reiterada. Es una forma característica y extrema de violencia escolar.

    El tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares, los agresores son también jóvenes. Los estudios epidemiológicos mas recientes señalan que entre el 25 y 30 % de los estudiantes de secundaria en nuestro país, han sufrido algún tipo de hostigamiento o acoso escolar.

    Un adolescente que ha sufrido de manera reiterada hostigamiento escolar presenta varias secuelas psicológicas características. Por lo general vive aterrorizado, angustiado, triste y solitario.

    Investigaciones recientes han señalado el hostigamiento escolar como una de las principales causas de suicidio en la adolescencia, entre otras.

    Oscar Prettel B.

    Ver más información

    Narcisismo y Neurosis

    Etiquetas

    , , , , , , , , , , , , , , ,

    • ¿Sabes hasta donde puede llegar una persona con tal de lograr sus propios propósitos, sin importarle lo que tú puedas sentir o sufrir?
    • ¿Sabías que una persona egocéntrica solo se guía por su propio beneficio, utilizando a quienes les rodean para conseguirlo?

    El Narcisismo es una preocupación excesiva por la importancia que una persona cree tener de sí misma. Esta importancia generalmente se expresa en actitudes de grandiosidad, éxito, belleza, y admiración constante y puede llegar a manifestarse como una forma patológica conocida como desorden o trastorno de la personalidad narcisista, en el cual la persona que lo padece presenta egoísmo agudo, desconsideración hacia las necesidades y sentimientos de quienes le rodean y vanidad basada en la propia imagen y el ego.

    De acuerdo con las últimas investigaciones epidemiológicas en nuestro país, se estima que el 22% de la población general adulta presenta este padecimiento, y que la mayoría de las personas diagnosticadas son varones.

    • ¿Alguna vez te has involucrado con alguien que carecen de empatía y no le interesa lo que el tú sientas o necesites?
    • ¿Alguna vez te has preguntado cuales son los límites de la codicia humana?
    • ¿Sabes cuál es la influencia que ejercen los medios de comunicación en las personas?

    Ver más información

     

    4 elementos – 4 dimensiones existenciales…

    Etiquetas

    , , , , , , , , , , ,

     

    EL CENTRO DE DESARROLLO PSICOLÓGICO A.P.

    en coordinación con

    CODEH-GESTALT

    presentan su taller:

    4 elementos – 4 dimensiones existenciales…

    Taller intensivo de sensibilización en el cual cada participante, mediante ejercicios vivenciales, dinámicas grupales, actividades psicocorporales y holísticas, explora, reconoce y comprende sus emociones y sentimientos más importantes con que responde a cada situación trascedental en su vida.

    1er. Elemento: Tierra “Amor-Responsabilidad”

    En el contacto con la Madre-Tierra conocemos nuestro origen. Yace en el fondo de la tierra esa profunda raíz que nos une con nuestro primer contacto amoroso: la madre. Raíz que nos entraña y condiciona a amar y ser amados en forma exclusivamente única e irrepetible. Madre-Tierra, de ti surgimos y a ti regresamos.

    2º. Elemento: Aire “Elección-Libertad”

    Libre ráfaga de cristal que atraviesas océanos y cabes en la boca de un niño. Libertad que se toca pero no se ve, algo de tus invisibles elecciones ocultas. Libertad que te afirmas en cada elección. Sin elección no hay libertad. La existencia es la activa elección de ejercer la libertad, tan bella como la vida. Por ti hay que darlo todo, si fuera necesario, hasta la vida misma y nunca sería suficiente.

    3er. Elemento: Fuego: “Sexualidad-Agresión”

    Fuego que ardes sin cuerpo y sin alas, un hombre sin miedo te invoca. Nos das la luz y nos das el trueno, eres para la expiación y nadie te supera, eres para la pasión y nadie te desprecia. Fuego que despiertas un juego sumamente salvaje, tu corazón estalle en ardientes sensaciones que solo se pueden vivir en un solo momento.

    4º. Elemento: Agua: “Vacío-Sentido”

    Eres alma líquida y sostén de la vida, vuelves una y otra vez de mil lugares, todo lo vacías y todo lo llenas, fluyes incansable y ahogas los silencios, en tu profundidad sumerges el vacío de lo inerte y de lo estéril.

    ver fotografías de Tapalehui

    ver mapa

     

    “Los Cuatro Elementos”

    Poemas de Francisco Álvarez

    Si tú fueras agua, yo quisiera ser              
    la copa de plata que te abrazaría;
    o en tus humedades me sumergiría,              
    íntima, adaptable, profunda mujer.
     
    Si tú fueras tierra, yo sería el pie              
    descalzo y ligero que no te oprimiera;
    y en tu surco haría ardiente sementera              
    que me diera un día lo que en ti sembré.
     
    Si tú fueras aire, yo seré la rama              
    bajo tu caricia temblando en mis hojas,
    y si en recio soplo de ellas me despojas,              
    verás que mi abrazo desnudo te llama.
     
    Y si fueras fuego, yo he de ser el leño              
    que tus lenguas lamen, que tu ardor calcina,
    y si mi ceniza el viento arremolina              
    en él dormiré el definitivo sueño.
     

    La Conducta Autodestructiva

    Etiquetas

    , , , , , , , ,

    Existen muchas formas para autodestruirnos, desde las más leves, como el comerse las uñas, quemarse con cigarrillos, arrancarse el pelo, rascarse hasta lastimar la piel, hasta las más graves que se conocen con el nombre de automutilación. En varias ocasiones, esta conducta puede ocurrir en personas “aparentemente normales”, pero que viene con una problemática muy particular. VER MÁS

    Presencia Terapéutica

    Etiquetas

    , ,

    El terapeuta requiere una adecuada presencia ante el paciente para que éste se sienta en compañía de un “profesional capaz de brindarle el apoyo que necesita”. El terapeuta necesita un tono de voz adecuado; es decir, que no sea tan bajo que sea inaudible y denote inseguridad, o tan alto que distraiga o confunda durante el proceso. Es importante que el paciente se sienta escuchado, comprendido y bien atendido durante la sesión.

    La distancia física necesaria entre paciente y terapeuta, es aquella donde la persona no se sienta agobiada por la cercanía o abandonada por la lejanía. Una buena distancia física entre ambos le permite al terapeuta observar de forma integral al paciente. Asimismo, conviene una buena postura corporal en el terapeuta para que transmita seguridad al paciente, teniendo la cabeza recta, con los hombros firmes, manteniendo el contacto visual y con una postura abierta al encuentro que denote interés y compromiso.

    Es conveniente que el terapeuta no formule preguntas aisladas sin ningún propósito bien definido, y que busque un punto de referencia que permita centrar al paciente en su self. Consigue esto dirigiendo la atención del paciente hacia su cuerpo, atendiendo sus sensaciones, fomentando la expresión de sentimientos, lo que siente, dónde lo siente, cómo lo siente, qué es lo que le dice dicha sensación y en qué otros momentos de su vida se ha sentido de la misma manera.

    Con un buen nivel de empatía el terapeuta puede manejar los silencios de forma adecuada,  sin interrumpir el flujo de conciencia del paciente, o en todo caso, interrumpiendo el silencio si este es estéril.

    Durante la sesión de trabajo se forma una figura  con la que se pueda trabajar de forma clara y didáctica. Entre más clara y definida sea la figura, esta es más sencilla de asimilar. Si se atienden varias figuras a la vez, es más confuso su procesamiento.

    Sergio Iván Montoya C. y  Oscar Prettel B.

     

     

    Budismo Zen

    Etiquetas

    , , , , , , , , , , ,

    La filosofía de Buda enseña que uno puede obtener toda clase de enseñanzas por medio de la empatía y el autoconocimiento.

    En el Budismo Zen, la ética social no atiende a la virtud como algo liberador, ni considera al vicio como la perdición del alma, no hay un premio para el virtuoso o un castigo para el pecador, no existe tampoco un tribunal metafísico en el que se juzguen nuestros actos.

    No se puede manipular la conducta de la gente por medio de la culpa y el perdón, o condenación, administrada por las elites del poder como el cristianismo y el islamismo. En el budismo, las diferencias se observan solamente como maneras distintas de “estar” en el Dharma”, todas ellas válidas y ninguna de ellas absolutamente verdadera.

    En el Budismo nada es absoluto, sino que todo es relativo. Los elementos ideológicos se conciben como relativos a las necesidades individuales de sus practicantes, y esas necesidades son también relativas al estadio en que se encuentren en el camino de su evolución espiritual. El Budismo no es propiamente una filosofía, y tampoco es una religión, en todo caso se trata de una filosofía sin preceptos y de una religión sin Dios. La postura del Buda es “anti-intelectualista” y “anti-teísta”; la verdad no se piensa ni se le pide a Dios. La verdad se descubre dentro de uno mismo…

    … de la obra de Roberto Mares

    Ver Síntesis de Lectura:  Budismo

    Ver: 10 Guía Budismo

     

    Influenza Humana – Impacto Psicológico

    En Codeh-Gestalt estamos conscientes que a partir de la alerta sanitaria por el virus de la influenza humana, estamos atravesando por un momento muy difícil como sociedad y como seres humanos. La situación que estamos viviendo nos confronta con la posibilidad de enfermarnos y morir, lo cual nos conlleva a enfrentarnos a nuestra fragilidad. Esto nos conduce a un estado, no siempre consciente, de angustia y ansiedad.

    Ante esta situación, Codeh-Gestalt ha programado una sesión extraordinaria del Taller de Cineterapia, para abordar la forma como se ha comprometido la salud emocional de la gente, a partir que una secuencia de spots informativos ha vulnerado el sentimiento de seguridad e integridad física. La intención es brindar el apoyo psicológico necesario, sabiendo que una vez superada la crisis de salud, la mayor parte de la población está predispuesta a padecer síntomas y signos de estrés postraumático, un síndrome que aparece después que se ha estado expuesto a situaciones que ponen en riesgo la integridad física.

    • Horario: viernes 22 (7:00 pm) y sábado 23 (5:00 pm) de mayo de 2009.
    • Película: “Safe” de Todd Haynes.
    • Tema: “Deterioro de la Salud Emocional”

    Sinopsis: La película es una reflexión acerca del miedo que padecen los individuos en la sociedad actual. Nos relata la angustia vital de Carol White (Julianne Moore), una mujer que se enfrenta al deterioro de su salud emocional y física ante el repentino surgimiento de una nueva y extraña enfermedad.

    Como en otras ocasiones, esperamos contar con tu grata participación. Favor de reservar tu lugar con anticipación.

    Más información:  Promo – Safe  (Abrir: SÓLO LECTURA)

    Logoterapia

    Víctor Jiménez Rodríguez

    La logoterapia es fundada en la década de los 30  por V. Frankl, quien vivió en los campos de concentración el sufrimiento, la falta total de sentido de vida y el vacío existencial. Después de esa experiencia, crea la logoterapia como una novedosa forma de psicoterapia humanista centrada en la persona, con la idea de situarla desde su libertad y su responsabilidad.

    Su propósito es ayudar a la persona a encontrar el significado de su existencia, el sentido de su vida, y que descubra en sí misma, esa fuerza interior que es indestructible, capaza de desafiar y superar cualquier circunstancia por dramática que esta sea y que su pensamiento sea siempre decir: “sí a la vida, a pesar de todo”.

    Ver más: La Búsqueda de Significado – V. E. Frankl

    Análisis Psicológico de la película “Dogville”

    Etiquetas

    , , , , , , , , , , ,

    dogville-1

    Con esta película abordamos el tema La Cuestión Moral en la Existencia Humana, dentro del ciclo del Existencialismo. Su trama nos presenta cómo las normas morales que se van pactando a lo largo de la película y muestran al final su fatal ambigüedad. De los sentimientos y los valores positivos en la primera mitad de la película a manera de una curva que se tuerce y comienza el descenso, donde afloran gradualmente aquellos aspectos escondidos de la naturaleza humana que gobiernan el comportamiento de las personas, como la explotación, la humillación y el abuso de poder.

    Dogville muestra la esencia misma del alma humana y es una alegoría sobre la sociedad; y en mayor medida, de los estados y gobiernos. Llena de símbolos y metáforas que prescinden de todo detalle y obligan al espectador a centrar su atención en el argumento central de la película: las relaciones humanas. Nos presenta el contraste de dos humanidades, dos visiones éticas y morales, teñidas de religiosidad donde los conceptos «bueno» o «malo» son confusos y ambiguos. También es una crítica a la filosofía utopista de la Ilustración, que a través de la «razón» y la «educación» pretende elevar a la humanidad del estado presuntamente salvaje en el que se encuentra, produciendo el monstruo de una «ciudad de perros» (Dogville). Esta película nos muestra las premisas erradas sobre la dignidad, el dar, el recibir y el sacrificio personal.

    Grace(nótese el simbolismo del nombre) es una bella mujer que llega azarosamente a Dogville, un pueblo perdido, huyendo de unos gángsteres. Su personalidad representa la generosidad, la indulgencia, la compasión y la caridad, que son los valores más puros de la moral cristiana. El error de Grace no reside en su generosidad, sino en el error de practicarla a costa de sacrificar sistemáticamente su propia integridad. En todo momento luce apacible y misericordiosa, perdonando cualquier acción de los demás y eximiéndolos de toda responsabilidad en su proceder. Su  arrogancia es no considerar como iguales a los demás, es exculparlos y exonerarlos de cualquier responsabilidad. Ella está dispuesta a someterse a la progresiva explotación y humillación a la que va siendo sometida por parte del pueblo, siendo a la vez indulgente con tal de mantenerse escondida.

    dogville-61

    Cuando llega al límite de su tolerancia, las cosas se han degenerado a tal punto que no logra escapar cuando lo intenta, es traicionada y acusada injustamente de robar un dinero. Sufre a manera de penitencia los abusos de todo el pueblo.

    La perversidad de Grace consiste en mostrarse supuestamente impotente e indefensa, cuando en realidad puede, al final de la película, hacerse justicia respaldada por un poder efectivo: su padre, con el cual contaba desde el principio. En este sentido, ella es al igual que Tom, «una experimentadora», que al ver fracasado su «experimento», elige, la venganza decidiendo que el pueblo debe ser eliminado, «masacrado». En este hecho se constituye una forma simbólica de eliminar el exceso de poder utilizado para el sometimiento y destrucción del más débil. Ordena asesinar a todos sus habitantes y por mano propia da muerte a Tom. En este acto da muerte, por el mecanismo de la proyección a su propio fracaso, más que a su traición, ya que en la comunidad, lejos de la paz ideal surgió la violencia. Grace es una heroína sacrificada en el altar de la armonía comunitaria: transformada de ángel vencido en ángel exterminador.

    dogville-16

    Tom es un escritor fracasado con aspiraciones de filósofo que representa el fracaso de la filosofía de la ilustración. Inicialmente muestra una personalidad relativamente estable, pero conforme transcurren los hechos, esta se va degenerando, desde la pasividad contemplativa hasta la traición y la cobardía. Tom se presenta como un espectador pasivo incapaz de defender a su amada frente a los abusos del pueblo, con una actitud hipócrita, insensible y racionalizadora.

    Se muestra como un hombre puritano y desensibilizado. Cuándo le confiesa su amor a Grace, ésta espera un beso o una caricia, pero Tom «racionaliza» el momento de forma cómica y no tiene ningún contacto físico. De hecho, “es el único que no se acuesta con ella”, no en virtud de una cualidad moral, sino obedeciendo a su propia represión sexual. No obstante él trata de argumentarlo por el “respeto que le debe a ella”.

    dogville-14

    La agresividad que le caracteriza se conoce como agresividad pasiva. Si bien no participa al inicio de manera directa en las agresiones y abusos contra Grace, es un instigador y autor intelectual de los hechos, ya que es de él la idea de someter a prueba a Grace. Más tarde, cuando se siente confrontado por ella, su agresión se vuelve más directa al inculparla del robo, con lo cual exhibe su verdadero temperamento vengativo.

    Asímismo, es arrogante al considerarse como superior a los demás, adjudicándose la misión de educarlos. Es ingenuo y vanidoso, con una gran sensibilidad a la desaprobación social.

    En su personalidad encontramos elementos del delirio mesiánico, “el quiere salvar al pueblo y quiere salvar a Grace”, él mismo se sitúa como el «salvador del mundo». Sus ideas de  grandeza lo hacen considerarse autónomo y superior al «vulgo»; se siente más importante y diferente a los demás, cuando en realidad es hipócrita, e incapaz de salvar a su amada de la progresiva explotación y humillación a la que es  sometida, y que él precisamente ocasiona. Fracasa creando un monstruo del cual él mismo será víctima, porque su razón utópica no calcula las consecuencias de su proceder. Utiliza a Dogville como su laboratorio particular. Esta imprudencia en su proceder muestra un contacto pobre con la realidad externa y un contacto más acentuado con su mundo interno; esto es, con sus necesidades narcisistas y su  vanidad idealista.

    Tom responde activando sus resistencias y defensas contra lo externo, y decide denunciar a Grace para «deshacerse» de ella, como si de esta manera pudiera  «deshacerse» de su realidad.

    dogville-15

    Es egocéntrico cuando se sitúa como la persona elegida para guiar un cambio moral en la sociedad. Es utilitario, cuando se aprovecha de la necesidad de Grace para usarla como el medio para la «salvación» del pueblo. Idealista cuando su razón utópica no calcula los efectos y consecuencias de lo que intenta realizar. Aprovechado de la generosidad e indulgencia de Grace. De ahí la irresponsabilidad culpable de su «proyecto», el cual fracasa creando un «ángel exterminador» del cual él mismo será víctima; de hecho, es el único en la película que muere a mano  de Grace. Él le declara antes de ser ejecutado: “¡lo tuyo sí que es ilustración!”, sellando de esta manera su fracaso.

    Los símbolos

    La democraciaes simbolizada por las reuniones en la Iglesia, que nos muestran cómo el consenso de un grupo (moral) puede ser profundamente injusto (desde la perspectiva ética). Entendemos la moral como las normas que permiten la supervivencia del grupo, y que no siempre son compatibles con las virtudes éticas del individuo.

    El pueblo constituye una alegoría a la forma cómo el ser humano puede estar gobernado por el utilitarismo y la explotación de los demás en  busca de su propio beneficio individual. Las personas de este pueblo simbolizan a los hombres vulgares, mezquinos y simples, que sólo se preocupan por satisfacer sus caprichos. El pueblo carece de sacerdote así como no tiene sheriff porque no requiere de la ley externa para autogobernarse.

    dogville-11

    El padre de Grace y su bando, los mafiosos (nótese el contraste), son seres divinos, mientras que ella es un ángel que refleja la bondad y la compasión hacia las clases inferiores.

    Chuck representa a un forastero, quien viola a Grace, simbolizando en este acto la venganza por el resentimiento que tiene contra Grace al recordarle su propio fracaso. Grace será, al igual que Tom, víctima de sus propios argumentos: Chuck la viola justificando su acto con las mismas palabras de Grace.

    dogville-12

    La sirvienta negra se regodea en el trato vejatorio hacia Grace. Es la reproducción del trato que ella ha recibido como clase marginada y discriminada.

    dogville-13

    El perro es utilizado para asociar su significado peyorativo con la conducta despreciable del pueblo. Asimismo, Grace adquiere la condición de ese perro, incluso es encadenada por el cuello para que no escape.

    La hermenéutica literaria permite comparar el texto fílmico con los textos bíblicos. Parafrasea a la Biblia: «Y la Gracia Divina se hizo carne, pero los hombres la degradaron». El diálogo final representa a Dios Padre reclamando a su hija: «Y anonada la idea de un Mesías derrotado, sin esperanzas él mismo, que, hastiado de su misión salvadora, hace descender a los hombres a los infiernos para quedarse a solas con la voz de la naturaleza, en su feroz inocencia».

    El final apocalíptico (con su luz rojo infernal), simboliza la necesidad de la desaparición de toda la maldad de la tierra, bajo la lógica primitiva de “para hacer de este mundo un mundo mejor, hay que erradicar su maldad”. Simboliza la necesidad de terminar con la violencia y el egoísmo del mundo, pero no basta con la razón para transformar al mundo si no se aborda desde sus más profundas pasiones del ser humano.

    dogville-9

    Las siete figuras de porcelana simbolizan los siete pecados capitales. Grace es una figura mesiánica que llega a una sociedad en miniatura, un pequeño pueblo, que refleja un símbolo de la corrupción que anida en toda sociedad humana. Grace es la gracia salvadora en el particular evangelio de Von Trier.

     O. Prettel, Y. Sassoon, G. Obispo & I. Prettel. 

    Análisis Psicológico de la película “Las Noches de Cabirira”

    Etiquetas

    , , , , , , , , , , ,

    Ficha Técnica

    País:               Italia

    Año:               1957

    Director:       Federico Fellini

    Guión:            Federico Fellini, Ennio Flaiano, Tullio Pinelli

    Actores:        Giulietta Masina y François Périer

    Música:          Nino Rota

    Género:         Melodrama

     

     

    cabiria

    Análisis Psicológico

    Cabiria es una mujer psicológicamente ingenua e inocente, vive una vida modesta y solitaria. Ella es una persona marginada, sencilla, dulce, encantadora, romántica y con una gran conmovedora ternura.

    Todas las miserias de su realidad y de su grandeza, las de «sus sueños», caben en una sola gesticulación de su rostro, en su gracioso movimiento, en su presencia física realzada con ciertos aditamentos, como el pequeño bolso de mano y paraguas que siempre la acompañan. El tipo de vestimenta, tan pueril como sus calcetas escurridas a media pantorrilla, que descubren su inmadurez emocional. El tipo de su maquillaje y su vestuario que enfatizan sus rasgos que la presentan frágil y desvalida.

    No sabemos nada de su historia de vida, puesto que aparece en la trama en un momento dado de su existencia; pero bien podemos inferir un pasado de abandono y soledad que se hace patente por el hecho de no tener familia ni amistades cercanas, solamente hay una relación ocasional con su vecina Wanda, a quien se dirige en términos de ambivalencia afectiva.

    También puede inferirse su historia de soledad por el hecho de mostrar una necesidad persistente de búsqueda inapropiada de amor y compañía; al extremo de una idealización romántica, en la cual ha simbolizado la «salvación de su vida». Ella sueña con el «príncipe azul»; quiere conocer a un hombre por quien pueda transformar su vida y a quien pueda entregarse en cuerpo y alma.

    cabiria-32

    La búsqueda de éste amor es inapropiada por la dimensión simbólica que transfiere al objeto amoroso; el cual, en su imagen idealizada se vuelve inalcanzable dado su propio estilo y circunstancias de vida, recordando el hecho de que Cabiria se desempeña laboralmente ejerciendo la prostitución en uno de los barrios más pobres de Roma.

    A la vez, sueña con encontrar el «amor verdadero», pero fracasa repetitivamente en su búsqueda. Tampoco es capaz de anticipar las consecuencias del ejercicio de su profesión sobre la posibilidad de obtener este amor anhelado. El hecho de elegir un objeto irreal e inalcanzable determina el posterior fracaso en la obtención del afecto.

    Cabiria proyecta su necedad de salvación en el objeto amoroso, y desea encontrar un hombre que la «aparte de la calle», para formar una familia y ser feliz. Quiere salvarse a través del amor, y transfiere esa responsabilidad al ser amado.

    Sus criterios de elección y patrones de atracción parecen exclusivamente correlacionados con su idealización del objeto amoroso. En el ciclo de contacto de la relación amorosa, podemos observar que logra atravesar por las primeras fases del contacto, en cuanto a la atracción y logro del vínculo, más no en el mantenimiento del mismo. Ahí es donde se interrumpe el ciclo.

    Por otro lado, Cabiria muestra una serie de sentimientos y actitudes convierten en un ser vulnerable, desvalido e indefenso. La trama se centra en sus fracasos y los abusos de quienes confía sin malicia. Una y otra vez será despreciada, agredida, engañada, traicionada y robada.

    Un día, como tantos otros, Cabiria deambula sola y va a parar a un teatro donde se está llevando a cabo una obra de ilusionismo y magia. Entra a la función sin imaginarse que va a ser invitada por el «ilusionista» para participar en su obra.

    Sube al escenario y es sometida a una especie de trance hipnótico. Sin ella saberlo, el ilusionismo, «la ilusión», también va a entrar en su vida. Su  tipo de pensamiento mágico (como su fantasía de un «príncipe azul» salvándola de su miseria y marginalidad), y su gran sugestionabilidad, la vuelven presa fácil del engaño.

    cabiria-42

    Cuando se «despierta» de tal trance, su inmensa necesidad de amor queda al descubierto y se vuelve la burla de todo el público. Esta escena representa la burla de una sociedad insensible y cruel ante la debilidad y fragilidad de los seres más desafortunados, desvalidos y oprimidos. Cabiria huye del lugar muy contrariada e indignada.

    De repente, todo parece cambiar cuando aparece en su vida Oscar, un tímido contador, pero con una identidad más fuerte que ella, que progresivamente se introduce en su vida, cortejándola de manera dulce y seductora. Al inicio, ella desconfía de él; intenta evadirse de su pretendiente, sin conseguirlo, y su hábil y bien logrado admirador finalmente le propone matrimonio.

    Paulatinamente Cabiria va desarrollando la esperanza de ver realizado el sueño de su vida y ante su inmensa necesidad de amor, se desprende de todo cuanto tiene: su casa, por ejemplo, que representa simbólicamente su «status» en la vida, porque ella tiene la suerte de tener casa propia, mientras otras colegas de la prostitución duermen bajo puentes, en cuevas o donde puedan encontrar algún lugar para pasar la noche.

    Se desprende de todo, de su profesión, de sus muebles, y hasta de su única amiga, para escaparse con el hombre que siempre había soñado. Solamente se lleva consigo su bolsa de mano, una pequeña maleta con la ropa indispensable para iniciar su nueva vida y el dinero, producto del ahorro de todos sus años de trabajo.

    Finalmente va a ser de nuevo engañada y traicionada en ese último encuentro patético, en ese bosque casi «fantasmal» por Oscar, quien ahora se muestra como un verdadero depredador capaz de saciar sus más bajos instintos: despojarla de su  dinero e intentando también asesinarla.

    Sin embargo, en el último instante, se muestra conmovido por la fragilidad de Cabiria, y en parte se arrepiente, por lo que únicamente le arrebata el dinero y se echa a correr, huyendo vilmente de su víctima.

    En este punto, Cabiria regresa de nuevo al principio. Vuelve a estar en riesgo de muerte como consecuencia de la traición del hombre amado por quien ha dado todo. En esta ocasión, en el bosque, se encuentra al borde de un precipicio, metáfora de la representación de su vida emocional que se encuentra también al borde de un «abismo».

    Cabe recordar que la película inicia con la escena de otro amante que, tras arrebatarle su bolso, la arroja a un río para que se ahogue (pues ella no sabe nadar), para finalmente huir de la misma manera, echándose éste a correr.

    No obstante, las contrariedades, la desilusión y el desengaño, Cabiria posee una gran resiliencia y su espíritu no se ve afectado, cobrando renovadas fuerzas, una y otra vez, pese a sus sucesivos fracasos. Su inmensa humanidad sigue intacta, dispuesta a olvidar y a seguir soñando con otra forma más digna de vivir.

    A pesar de todo, será capaz de  superarse y de perdonarse; y cual resucitado «ave fénix» de las cenizas, vuelve con renovada esperanza de vida. Al fin y al cabo, los robos que ha sufrido han sido solamente de «cosas materiales», y su alegría por la vida no se la ha podido quitar nadie.

    Como crítica social, “Las Noches de Cabiria” es una denuncia a la mediocridad provinciana de sus protagonistas, de hombres inútiles y sin escrúpulos, timadores de «almas desoladas», de mujeres en extrema necesidad afectiva víctimas de su maldad y su oportunismo.

    Con un estilo melodramático (a la italiana), mezcla las escenas de las más crudas realidades como el fanatismo religioso con el uso del ritual colectivo, la pobreza y la miseria extrema de las sociedades europeas de la posguerra, el advenimiento «carnavalesco» de nuevas generaciones con renovadas ideologías frente a la vida, el oportunismo depredador ante mujeres desventuradas, como Cabiria, que una y otra vez es traicionada por hombres a los que llegó a amar como «loca».

    Las Noches de Cabiria” pertenece a una etapa en que su director y creador,  Federico Fellini, se entrega a un género de cine que lo convierte en uno de los referentes más importantes de los valores humanos y existenciales del cine italiano de la Posguerra Mundial.

     Oscar Prettel B.

    cabiria-8cabiria-61

    Trabajo de Sentimientos y Emociones – Taller de Comediación del CJA

    SECCIÓN 4

     

    Trabajo de Sentimientos y Emociones

     

    Manual del entrenamiento que acompaña

    EL ORIENTADOR EXPERTO

    Autor:             Gerard Egan of “Loyola University of Chicago”.

    Traducción:     Ezequiel Nieto Cardoso, PhD. Jefe del Depto. de Psicología de la Universidad de Monterrey, México, 1982.

    Editorial:        Grupo Editorial Iberoamérica

    Adaptación:    Y. Sassoon, G. Obispo y O. Prettel

    Ejercicio 13: Repaso de sentimientos y emociones

    Si usted va a ayudar a los demás a aclarar sus sentimientos y emociones, primero debe familiarizarse con sus propios estados emocionales. En “How Do You Feel?” Editado por John Wood. Prentice Hall. Inc., Englewood Cliffe, New Jersey, 1973, Wood y otros autores describen en detalle sus propias experiencias en una amplia variedad de estados emocionales. Estos estados emocionales están enumerados en la siguiente lista. Se le pedirá que describa qué siente cuando experimenta estas emociones. Describa lo que sienta tan concretamente como le sea posible:

    ·             ¿Cómo reacciona su cuerpo?

    ·             ¿Qué sucede dentro de usted?

    ·             ¿Qué le gustaría hacer?

    Les los siguientes ejemplos antes de hacer este ejercicio (ver Tabla 3)

    Tabla 3

    LA DISCRIMINACIÓN DE SENTIMIENTOS Y DE CONTENIDO

    Los próximos cuatro ejercicios (del 14 al 17) se refieren a la discriminación de sentimientos y de contenido. En este momento, repase la distinción entre discriminación y comunicación en “El Manual del Orientador Experto”.

    Ejercicio 14: La discriminación pasiva de sentimientos

    Instrucciones

    Haga un círculo enmarcando los adjetivos que identifican en forma exacta los sentimientos del cliente en las siguientes expresiones (ver Tabla 3.1).

    Tabla 3.1

    Ejercicio 15: La discriminación pasiva del contenido

    Este ejercicio usa las mismas declaraciones que es una reflexión exacta del contenido de toda la frase del que habla y de los sentimientos subyacentes en la misma. Puede haber más de una declaración correcta (ver Tabla 5).

    Tabla 5

     

    La Empatía Primaria – Taller de Comediación del CJA

    SECCIÓN 4

     

    LA EMPATIA PRIMARIA

     

    Manual del entrenamiento que acompaña

    EL ORIENTADOR EXPERTO

    Autor:             Gerard Egan of “Loyola University of Chicago”.

    Traducción:     Ezequiel Nieto Cardoso, PhD. Jefe del Depto. de Psicología de la Universidad de Monterrey, México, 1982.

    Editorial:        Grupo Editorial Iberoamérica

    Adaptación:    Y. Sassoon, G. Obispo y O. Prettel

     Los componentes de la empatía precisa a nivel primario.

    El estudiante: La experiencia y el lenguaje de la emoción.

    Si usted va ayudar a los demás a aclarar sus sentimientos y emociones, debe estar en contacto con sus propias emociones y saber al dedillo un vocabulario que exprese la emoción. Los siguientes ejercicios se enfocan hacia el lenguaje de la emoción y hacia su experiencia de la emoción.

    Ejercicio 12 Ampliando su facilidad para expresar sentimientos y emociones.

    Los sentimientos y las emociones pueden expresarse en formas variadas.

    ·        Como simples palabras:

    Me siento bien

    Me siento enojado

    Me siento atrapado

    Me siento abandonado

    Me siento deprimido

    Me siento encantado

    ·     Por frases (idiomáticas, idiosincrática, descriptivas. Metafóricas):

    Estoy fuera de lugar

    Estoy entre la espada y la pared

    Me siento en la cima del mundo

    Me ha ido de la patada

    A través de implicaciones de frases vivenciales y de conductas:

    ·     Afirmaciones vivenciales (lo que me está sucediendo a mí):

    Siento que me está haciendo a un lado

    Siento que me ama

    Siento que me están examinando, evaluando y estereotipando

    Siento que él me aprecia

    ·      Afirmaciones basadas en conductas (qué acción siento que debo llevar a cabo)

    Me gustaría darme por vencido

    Me gustaría abrazarte

    Me gustaría cantarles unas cuantas verdades

    Me gustaría bailar y cantar por las calles

    Observe que los sentimientos y las emociones son expresados en forma implícita (por lo tanto indirectamente) en las verbalizaciones de experiencias y conductas.

    “Me siento mal porque me están haciendo a un lado.”

    “Me siento mal” es, en cierta forma, más directa, describe directamente el estado emocional primario. Sin embargo, las afirmaciones de experiencias y conductas de las emociones son más coloridas y dramáticas y por lo tanto, en cierta forma, más directas que las meras afirmaciones primarias. Las afirmaciones de experiencias y conductas de la emoción muy a menudo se refieren, en forma breve, a sentimientos y contenidos. Por lo tanto, en la afirmación:

    “Siento que me ama”

    La implicación es:

    “Me siento de maravillas” (estado emocional primario)

    “Porque creo que me ama” (contenido, esto es, bajo el sentimiento está la experiencia)

    El propósito de este ejercicio es ayudarle a ampliar las maneras con las cuales usted expresa sus sentimientos y emociones.

    A continuación aparece una amplia variedad de estados afectivos. Debe usted expresarlos en las cuatro formas diferentes indicadas anteriormente. En la primera parte del ejercicio se le dará un ejemplo para cada categoría afectiva. Después, usted hará su ejemplo.

    1.- Alegría

    Una palabra: feliz

    Frase: Ando por las nubes.

    Afirmación de la experiencia: Creo que le gusta mi trabajo

    Afirmación de conducta: Me gustaría ir a cenar para celebrar.

    Ahora, haga los siguientes ejercicios (ver tabla 5).

    Tabla 2

    La Concreción – Taller de Comediación del CJA

    SECCIÓN 3

     

    LA CONCRECIÓN

     

    Manual del entrenamiento que acompaña

    EL ORIENTADOR EXPERTO

    Autor:              Gerard Egan of “Loyola University of Chicago”.

    Traducción:      Ezequiel Nieto Cardoso, PhD. Jefe del Depto. de Psicología de la Universidad de Monterrey, México, 1982.

    Editorial:           Grupo Editorial Iberoamérica

    Adaptación:    Y. Sassoon, G. Obispo y O. Prettel

    EJERCICIOS PARA CONCRETAR

    Si usted trata de ayudar a otros a hablar concretamente acerca de ellos mismos, deberá aprender primero qué es “ser concreto” y cómo hablar concretamente acerca de usted mismo. Antes de hacer los siguientes ejercicios, revise la sección de concretar en “El Orientador Experto”.

     

    Concretar quiere decir hablar acerca de experiencias específicas (“experiencias” se refiere aquí a lo que me pasa y a lo que me hacen los demás); hablar acerca de conductas específicas (“conducta” significa aquí lo que hago), y hablar acerca de sentimientos específicos (que acompañan mis experiencias y mi conducta).

    Ejercicio 8: Hablando concretamente acerca de las experiencias.

    En el ejercicio siguiente, se le invita a hablar acerca de algunas de sus experiencias, primero vagamente, después concretamente.

     

    Estudie los ejemplos siguientes:

     

    –  Declaración vaga de una experiencia: “las cosas no fueron tan mal hoy.

     

     

    –  Declaración concreta de la experiencia: “esta mañana tuve dolor de cabeza durante varias horas mientras estaba en el trabajo”.

     

     

    Ejemplo 2:

     

    –  Declaración vaga de una experiencia: “La gente me molestas”

     

     

    –  Declaración concreta de la experiencia: “Mis compañeros de clase me ridiculizan porque estoy gordo. Me llaman “Porky” y “rechoncho”. No me invitan a sus fiestas. Siempre dicen que no me invitan porque yo comería mucho”.

     

     

    En los espacios que siguen, trabaje con cinco ejemplos de su experiencia propia. Manténgase en las experiencias, en el sentido definido arriba; no incluya sentimientos y/o conductas. Trate de escoger experiencias negativas o positivas, que sean relevantes para su estilo interpersonal y para la experiencia del entrenamiento (ver Tabla 1).

     

     

     Tabla 1 

    La Atención – Taller de Comediación del CJA

    SECCIÓN 2

    Manual del entrenamiento que acompaña

    EL ORIENTADOR EXPERTO

    Autor:              Gerard Egan of “Loyola University of Chicago”.

    Traducción:      Ezequiel Nieto Cardoso, PhD. Jefe del Depto. de Psicología de la Universidad de Monterrey, México, 1982.

    Editorial:           Grupo Editorial Iberoamérica

    Adaptación:    Y. Sassoon, G. Obispo y O. Prettel

    EJERCICIOS DE ATENCION FISICA

    Estos ejercicios tienen que ver con la manera como usted usa su cuerpo para comunicarse con otra persona, esto se llama atención física. Antes de hacer estos ejercicios, vuelva a leer el capítulo sobre la atención de “El Orientador Experto”. Acuérdese especialmente de los elementos básicos de la atención física, que son los siguientes:

    S – Mire a la otra persona cara a cara

    O – Adopte una postura abierta

    L – Inclínese hacia el otro

    E – Mantenga un buen contacto visual

    R – Esté relajado y cómodo en esa posición

    Ejercicio 1: La experiencia de la no atención en una conversación uno a uno.

    1.        Escoja un compañero entre los miembros de su grupo para trabajar en pareja.

    2.        El compañero A adopta una posición de atención; el compañero B viola las reglas de la atención (no mira cara a cara).

    3.        Se entabla una conversación durante 3 ó 4 minutos sobre sus metas en este experimento de entrenamiento, lo que le gustaría llevar a cabo, etc.

    4.         Después de 4 minutos más o menos, se cambian los roles, y ahora el compañero A viola las reglas de la buena atención, mientras que B asume una posición de atención. Continúe la conversación sobre las metas por otros 3 ó 4 minutos.

    5.        Suspenda la conversación y examine cómo se sintió, tanto en la posición de atender como en la de no atender; que impacto tuvo en usted la atención o la falta de atención de la otra persona, etc.

    Ejercicio 2: Experimentar cuando nos atienden en una conversación en grupo

    1.         Todos los miembros del taller de comediación se sientan en círculo para una conversación en grupo.

    2.        Se escoge un tema relacionado con el entrenamiento (por ejemplo, ¿Qué temores surgen durante las prácticas del taller?)

    3.        Se discute el tema por 3 ó 4 minutos; la mitad de los miembros atienden mientras la otra mitad asume diversas posiciones de no atender.

    4.         Después de 3 ó 4 minutos se invierten los papeles.

    5.         Se interrumpe la discusión y se comentan los efectos de no atender y de atender, tan concretamente como sea posible.

    Ejercicio 3: Grados de atención en una conversación de uno a uno

    1.        Elija un compañero entre los miembros del grupo de entrenamiento. Su compañero actuará como mediado.

    2.        Elija un tema de conversación relacionado con el entrenamiento.

    3.         Inicie la conversación con una posición de atención mínima.

    4.        A una señal del entrenador (previamente acordada con éste), cambie a una actitud de atención intensificada. Continúe por 2 ó 3 minutos.

    5.         Interrumpa la conversación y discuta los diferentes efectos de las diversas clases de atención, desde el punto de vista del que comunica y de aquel con quién se comunica.

    Ejercicio 4: Grados de atención en una conversación en grupo

    1.        Todos los miembros del taller de comediación se reúnan en círculo para una conversación en grupo.

    2.         Continúe discutiendo el tema del ejercicio número 2.

    3.        Al principio, los miembros deberán asumir solamente el mínimo de la posición de atención física, pero todos deberán atender.

    4.        Después de algunos minutos de discusión, a una señal del entrenador (previamente acordada), todos deberán de cambiar a una posición de atención intensificada. Continúe la conversión por algunos minutos más.

    5.        Interrumpa la conversación y discuta las diferencias entre las posiciones de atención mínima y máxima.

    Ejercicio 5: Escuchar los datos no verbales y paralingüísticos

    El atender físicamente tiene dos funciones: 

    1.        Es una señal para la persona de que estoy activamente presente y trabajando con ella, y 

    2.         Me ayuda a ser un oyente activo (esto es, mi atención física, ayuda a mi atención psicológica).

    ¿Qué es lo que escucho? ¿Escucho tanto los mensajes verbales como los no verbales de la persona con quien estoy hablando?

    El propósito de este ejercicio es volverse mas sensible a los datos y mensajes no verbales y paralingüísticos (paralingüísticos se refiere al modo como se usa la propia voz en el proceso de comunicación; los datos paralingüísticos incluyen tono de voz, volumen, entonación, ritmo de palabras, tropiezo con las palabras, ruidos guturales, suspiros, etc.)

    Los datos corporales  y paralingüísticos tienen dos funciones generales:

    1.        Confirman, puntualizan, enfatizan, modulan o modifican de algún modo el mensaje verbal del que habla o,

    2.         Algunas veces, contradicen el mensaje verbal del que habla; y por lo tanto contienen el mensaje real. Por ejemplo, si el que habla levanta la voz y pega sobre la mesa mientras esta dando un mensaje de enojo, entonces, tanto el levantar la voz (dato paralingüístico) y pegar sobre la mesa (dato corporal) subrayan y enfatizan su enojo. Sin embargo, si el que habla lo hace de un modo vacilante (dato paralingüístico) mientras está jugando con sus manos (dato corporal) y dice que “si, a él le gustaría salir a cenar hoy en la noche”, entonces los datos corporales y paralingüísticos contienen el mensaje real, que contradice al mensaje verbal (o lingüístico).

    Instrucciones

    1.         Los alumnos deben dividirse en grupos de cuatro miembros (A, B, C, y D).

    2.        Miembros A y B (los mediados) estarán durante cinco o seis minutos discutiendo lo que les gusta y lo que no les gusta acerca de sus estilos interpersonales actuales (o cualquier otro tema relevante de la experiencia de entrenamiento de éste taller).

    3.        Miembros C y D (los comediadores) actúan como observadores, mientras A y B están hablando; C y D deben tomar notas por escrito de los datos corporales y paralingüísticos de A y B.

    4.        El comportamiento del que abra debe ser observado y registrado, pero C y D (los comediadores)  deben tener cuidado de no sobre-interpretar este comportamiento.

    5.        Después de cinco o seis minutos, C y D deben dar retroalimentación a A y B (los mediados) como observadores y C y D como interactuantes (los comediadores).

    Ejemplos de algunos comentarios típicos de retroalimentación:

    ·         “La mayor parte del tiempo usted habla muy de prisa, en rachas. Me dio la sensación de nerviosismo.”

    ·         “Usted estaba sentado muy tenso durante el diálogo. Sus manos permanecieron cruzadas en el regazo todo el tiempo y no hubo prácticamente movimiento corporal. Esto le hacía parecer muy estirado. Me dio la impresión de timidez o rigidez.”

    ·         “Cuando usted habló de ser una persona muy sensible, alguien se siente herido fácilmente, empezó a tropezar un poquito con sus palabras. El mensaje parecía ser que usted es sensible de ser tan sensible.”

    ·         “Usted golpeó con pie izquierdo casi constantemente”. “Puso su mano sobre la boca durante mucho tiempo. Me dio la impresión de indecisión.”

    ·          “Cuando B empezó a hablar con indecisión a cerca de ser tímido, usted se recargó en la silla y aún movió su silla hacia atrás un poco. No estoy seguro si lo que usted quería demostrar era que él le ponía incómodo, o que usted es se estaba poniendo cómodo, dándole a él la oportunidad de hablar”.

    ·         “Usted rompió muchísimo el contacto visual cunado hablaba acerca de  sí mismo, pero no cuando estaba escuchando”.

    ·         “Usted estaba tan relajado (a veces hasta descuidado) que casi me dio la impresión de que nos estaba interesado en su tarea”.

    Precaución

    El propósito de este ejercicio es desarrollar sensibilidad a los datos verbales, corporales y paralingüísticos.

    En esta etapa, usted debe empezar a notar la gran variedad, calidad y cantidad de este tipo de datos e información que se surge durante el proceso de comediación, pero también debe ser cauto para identificarlos gradualmente, conforme se vaya volviendo más sensible y empático. El manejo de este nivel de comunicación, se irá desarrollando a partir de su entrenamiento, experiencia y práctica profesional. Sin embargo, debe tener mucho cuidado de manejar este nivel de comunicación solamente dentro del propio contexto en que se da, (que incluye quién está hablando y a quién se está dirigiendo, bajo que circunstancias, con que antecedentes, sobre qué tema y demás).

    Algunas veces, un mismo dato corporal o paralingüístico puede significar varias cosas, dependiendo del contexto total en que surge durante la intervención. Por ejemplo, una cabeza alta y una expresión hierática (solemne, pomposa, rimbombante) pueden significar rechazo, enojo y desaliento; pero este comportamiento no indica invariablemente que el significado sea aplicable a todas las situaciones en general.

    Finalmente, si usted se vuelve excesivamente preocupado por los datos corporales y paralingüísticos, su manejo se volverá también excesivamente consciente acerca del proceso de comunicación. Obviamente, esta preocupación le estorbará en su desempeño como mediador.

    Ejercicio 6: Atendiendo a los mensajes verbales

    Un ejercicio de parloteo.

    Hay una gran diferencia entre repetirle a la persona lo que ha dicho (reflejo de contenido), y comunicarle con adecuada empatía lo que usted ha entendido desde el marco de referencia de ella. Sin embargo, la empatía adecuada depende, en parte, de su habilidad para entender y recordar lo sustancial y relevante del mensaje verbal del otro (síntesis de contenido). Por tanto, este es un ejercicio de reflejo de contenido; es tan solo la habilidad de repetir al mediado lo que éste ha dicho, en sus propias palabras y con los mismos términos con los cuales se refiere a su experiencia. Más tarde, se enfatizará la diferencia sustancial entre repetir y comunicar con  empatía adecuadamente la síntesis del contenido.

    Instrucciones

    1.         Los alumnos del taller deben dividirse en grupos de tres: el mediado (quien comunica), el mediador (quien escucha) y el comediador (quien observa).

    2.        El mediado hace un comentario acerca de sí mismo, pero lo limita a una frase completa.

    3.        El mediador usa la fórmula “usted dijo que”…. Y repite lo sustancial de lo que dijo el que habló.

    4.        El comediador, que puede escribir para ayudarse en su tarea, le da al mediado retroalimentación de su fidelidad al repetir. La retroalimentación debe ser muy rápida en indicar lo que el mediador ha dejado fuera, si es que así ha sucedido.

    5.         El mismo proceso anterior se repite, excepto que el mediado hace dos comentarios personales acerca de sí mismo.

    6.        El mismo proceso se repite, solo que ahora se hacen tres comentarios acerca de sí mismo.

    7.        Finalmente el proceso completo (frases del uno al cinco) es repetido por cada uno de los miembros de la triada para que así, cada uno tenga la oportunidad de ser el mediador, el mediado y el comediador.

    Adaptación:

    Y. Sassoon, O. Prettel y G. Obispo

    Análisis Psicológico de la Película “Las Horas”

    Etiquetas

    , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

    Ciclo: Neurosis

    Tema: Trastorno Bipolar y Depresión

    Ficha Técnica

    Año:                 2002 

    Nacionalidad:     USA 

    Estreno:            21-02-2003 

    Género:            Drama 

    Duración:          114 m. 

    Dirección:         Stephen Daldry 

    Intérpretes:      Meryl Streep (Clarissa Vaughan), Nicole Kidman (Virgina Woolf), Julianne Moore (Laura Brown), Ed Harris   (Richard), Stephen Dillane (Leonard Woolf), Miranda Richardson Vanessa Bell) 

    Guión:              David Hare 

    Fotografía:        Seamus McGarvey 

    Música:            Philip Glass

    Montaje:          Peter Boyle

    INTRODUCCIÓN

     “Las Horas” indaga en el plano más profundo y psicológico de los personajes mientras trabaja con tres tiempos diferentes. Aborda tres formas distintas de depresión en tres personajes femeninos. Presenta tres argumentos distintos en una complejidad de cuestionamientos existenciales: la enfermedad, la tristeza, la soledad, la locura, la muerte, la libertad, la responsabilidad y la elección. Nos muestra los ángulos más oscuros y dolorosos de la existencia humana. 

    Presenta la forma como las personas viven su vacío existencial; las decisiones agudas y profundas que la gente hace, y el costo de esas decisiones en busca de la felicidad.

    Las tres mujeres quieren encontrar algo que dé sentido a su vida para poder salir de su propio vacío que las llevó a la soledad, melancolía y desesperación. Es un día común, en la vida de una persona como cualquiera, pero al final, en Mrs. Dalloway, uno comprende que todo lo que hay que saber sobre la existencia, está contenido en cada día de cada vida humana.

    Algunos de los cuestionamientos más relevantes de la película son:

    • ¿Cuántas formas tenemos de morir?
    • ¿Es que acaso sólo existe la muerte física?
    • La partida del único ser que nos hace sentir vivos, ¿No es un deceso espiritual?
    • Al aguantar una vida que no elegimos, que no queremos y que no estamos dispuestos a soportar ¿no es peor que morir?

    Las horas es un valioso material que ofrece la oportunidad de seguir encontrando y explorando la profundidad de la naturaleza del ser humano. Es una novela basada en hechos reales sobre la vida de Virginia Wolf.

    • La música de Philip Glass es un hilo conector de los tres distintos tiempos (épocas) y enfatiza las emociones de cada personaje.
    • La fotografía de Seamus McGarvey se enmarca en escenarios de sobria elegancia y falsa realidad.
    • La cámara de Stephen Daldry en estado de gracia consigue pasearlos y pasearnos (reparto y audiencia) por sus pesadillas y angustias, como si fueran/fuéramos marionetas de la vida.

     

    LOS PERSONAJES

    A)  Victoria Woolf

    Nicole Kidman interpreta a Virginia Woolf; ella es el principio y el final de la película, basada en hechos verídicos sobre la vida de la escritora inglesa, nos presenta la historia de quien fue considerada como maniaco-depresiva, en una época en que aún  no se conocía el litio para el tratamiento de este tipo de padecimientos, que hoy conocemos con el nombre de Trastorno Bipolar.

    Virginia aparece luchando contra su depresión, no halla su sitio en este mundo y ya ha tratado de huir dos veces de él; sin embargo sus intentos han sido frustrados.

    Comienza a escribir su primera gran novela “Mrs. Dalloway”, mediante la cual, encuentra el medio catártico para expresar su hartazgo, su dolor y su soledad.

    B)  Laura Brown

    Interpretada por Julianne Moore, dos décadas después en la ciudad de Los Ángeles, CA, es el personaje que representa el rol de las mujeres como el “ama y ángel de la casa“. También personifica la represión sexual y económica. Es una esposa y madre que contempla en el suicidio la forma de poner fin a la monotonía y la sordidez de una existencia que no desea vivir. Su vida es también un hueco de nada, un camino sin destino y un grito que nadie oye en su miserable oscuridad.

    Laura vive su papel de madre y esposa cuando la segunda Guerra Mundial había finalizado. La época y el país (Norteamérica), determinan su posición de ser humano frente a su vida. Es una mujer alienada, con una profunda depresión y un gran vacío existencial. Vive la monotonía. Ni su esposo e hijo, ni tampoco su estabilidad económica, son suficientes para darle un sentido. Su esposo es vendedor, lo cual ilustra la ideología de una sociedad capitalista de producción y consumo, en la que las personas son valoradas por su capacidad adquisitiva.

    Laura tiene una incapacidad extrema para demostrar afecto. Reprime y esconde sus sentimientos, y es un ser pasivo que lee la novela de Virginia Wolf: Mrs. Dalloway. En la lectura de esta novela, se va a identificar con la protagonista, y va a comenzar a fantasear con la idea del suicidio, sin llegar a consumarlo. Se presenta la escena del hotel, acostada en la cama, donde la tragan las aguas del río, mientras contempla la idea de su muerte como una escapatoria. Finalmente huye de su casa y de su vida aburrida, abandona a su esposo y sus hijos, sin tener un rumbo u objetivo claro; sólo escapa.

    C)  Clarissa Vaughan

    Interpretado por Meryl Streep, es el personaje de una mujer neoyorquina que representa la versión contemporánea de Mrs. Dollaway.

    Su personaje representa la posición social respecto a la diversidad sexual, en un tiempo y un lugar, donde sus derechos son reconocidos, en contraste con la época victoriana, cuando las relaciones lésbicas eran fuertemente censuradas por una sociedad conservadora, que defendía sus ideales, sus valores morales y sus buenas costumbres.

    Clarissa prepara una fiesta en honor de su amigo Richard, el amor platónico de su juventud. Vive en un departamento con su pareja (que es una mujer), y a la vez es madre de una hija que la visita para estar presente en el festejo que organiza. Aún no sabe que éste va a ser abruptamente suspendido por el suicidio de su amigo.

    D)  Richard

    Ed Harris interpreta el personaje del poeta visionario Richard, quien se encuentra en la más terrible soledad, y está desahuciado. Su personaje es una crítica afilada del paciente con VIH-SIDA y su consiguiente depresión.

    A través de su deterioro y su incapacidad para recuperar su salud, Richard, al igual que Virginia, son dos personajes que sirven para cuestionar la eficacia del tratamiento médico. Podemos observar el deterioro de Richard, al igual que el de Virginia, y sus mutuos suicidios.

    Encontramos similitud en la condición depresiva de Richard y de Virginia, ambos alucinan que las aves cantan en griego. En la vida real, en una ocasión Virginia intentó lanzarse por una ventana, como Richard finalmente lo hace en su novela Mrs. Dallaway. Esto es un aspecto fuertemente auto-biográfico en el personaje de Richard.

    ANÁLISIS PSICOLÓGICO

    La novela de Virginia Woolf empieza cuando Mrs. Dollaway se dispone a preparar una fiesta para un amigo, a la cual asistirá mucha gente. Esa es la clave del sentimiento central: una persona cumple con lo que tiene que hacer, pero en el fondo no se siente bien, no lleva una existencia libre y plena. En este caso, el mismo transcurrir del tiempo, que se hace apremiante -ya que todo tiene que estar listo antes de que lleguen los invitados- se convierte en otro adversario aplastante que hace de Clarissa (y Mrs. Dalloway) una mujer angustiada.

    El malestar de las tres mujeres es el mismo, y tiene que ver con la insatisfacción emocional que sienten ante los roles que les ha dado la sociedad en la que les ha tocado vivir. Es algo que va mucho más allá de la inclinación homosexual que comparten las protagonistas. En los dos primeros casos, la homosexualidad se apunta como la manifestación espontánea de una identidad diferente, prohibida, que no se ajusta a lo “normal“.

    Sin embargo, el desasosiego de Las Horas no se reduce a esta cuestión, sino a la falta de sentido en su existencia. Podemos observarlo, casi de forma presupuesta, en la relación de Clarissa con su pareja, quienes pueden constituir una “familia feliz”, al lado de una hija joven (algo impensable en las épocas que les toca vivir a las otras dos mujeres); y no obstante, Clarissa se encuentra sumergida en una fuerte depresión.

    En realidad, esta descripción de una identidad que no se ajusta a los requerimientos de la sociedad encuentra su modelo mayor en el espíritu del poeta Richard (quien también es homosexual). No es casualidad que la película se origine a partir de la depresión que sufre Virginia y termine la fiesta con el dramático suicidio de  Richard.

    Lo que distingue a estos personajes del resto, es el hecho de que son ellos mismos los que pueden ver, y finalmente expresar, un sentimiento de libertad (en su muerte), ante la imposibilidad de estar al margen de un mundo que sienten falso. Esa visión trágica les infundirá, finalmente, un deseo de terminar con su existencia.

    Alguien debe morir, y debe ser el poeta, el visionario…

    Eso dice Virginia Woolf, para anunciar su propia muerte. En efecto, al final del filme los dos artistas se suicidan, la escritora se sumerge en el río para desaparecer y el poeta visionario salta al vacío desde su ventana.

    Laura Brown vive su papel de madre y esposa, es una mujer alienada; también con una profunda depresión y un gran vacío existencial. Su familia no da sentido a su vida.

    En ese confinamiento emocional, Virginia Woolf se abandona a su propio exilio interior (en su locura pierde el contacto con el mundo) y Laura Brown abandona un papel que no puede cumplir (pierde a su esposo y sus hijos).

    Clarissa puede disfrutar de su homosexualidad en una década que reconoce sus derechos y su identidad sexual. Sin embargo, ella está atrapada, en el fondo, por la misma sociedad, por el mismo rol de ama de casa, y por el mismo tiempo tan privado como desencantado donde no hay una vida ardiente que vivir, y donde está condenada a la futilidad, a la sombra y a la soledad.

    IMÁGENES Y SÍMBOLOS

    • El Río

    El río es el símbolo más afortunado y preclaro de la película, con su bruñida e intempestiva imagen, que es utilizado para figurar y significar la vida. El sosegado transcurrir de sus aguas simboliza el transcurrir de la vida. Casi al inicio de la película aparece el río cuando Virginia Woolf escribe una carta póstuma, la cierra y la deposita junto a otra carta en la parte superior de su escritorio. Luego huye de su casa, se acerca hasta el río, se mete unas rocas pesados en los bolsillos, y se adentra, hasta hundirse, en las poderosas aguas que conforman la corriente que la arrastra vestida y definitivamente apagada. Fundidas sus imágenes, la vida, el río y la muerte se dan la mano. En esta carta, Virginia señala:

    “Has sido todo lo que alguien puede ser para otro… Te debo toda la felicidad de mi vida… En mí ya no queda nada, salvo la certeza de tu bondad…”.

    También aparece la imagen del río en una de las escenas más fuertes de la película, cuando Laura Brown contempla la idea de su suicidio en la habitación de un hotel. El río nos refleja la turbulencia de su vida emocional, que no le deja otra alternativa más que añorar su propia muerte. Esta es una de las escenas figurativas más impresionantes de la película, porque conjunta la riqueza de varios símbolos.

    • Las Flores

    En la película, la imagen de las flores se utiliza a manera de intersección semántica que va ligando la historia de las tres mujeres en sus tres épocas históricas distintas. Al mismo tiempo, son las flores las que acentúan el matiz, en los rasgos que las diversifican: dos son las mujeres a quien sus esposos llevan un ramo de flores a casa; y una, la que las compra por sí misma.

    La imagen de las flores es el ornamento que adorna lo sombrío de una felicidad aparente. Simboliza la capacidad de apreciación estética, la contemplación de la belleza, el acompañamiento de las ocasiones solemnes. Se busca en las flores el gozo y el placer perdidos en la anhedonia.

    En cuanto a las flores, se regalan para expresar nuestro afecto, lo mismo en los nacimientos que en la muerte. También acompañan los ritos religiosos y espirituales. En ocasiones se les confieren poderes curativos y reconfortantes.

    Clarisa en la película declara: “Yo misma comprare las flores…”. Así como ella misma se encargará de la fiesta y ella misma preparará la comida. En su egocentrismo, no se da cuenta de que todo lo que hace no es para su amigo Richard, sino para ella misma, para llenar su propio vacío.

    Leonard le regala flores a Virginia, dándole a la vez un mensaje que no se atreve a expresar: disfruta de la vida. El acto de regalarle flores es un sustituto de lo que no es capaz de decir.

    Virginia, por su parte, constantemente huele las flores y luego se pone a escribir. Como si en el acto de oler las flores encontrara la fuente de su inspiración en la búsqueda del sentido de su existencia.

    • Las Camas

    La imagen de las camas expresa las horas de desasosiego e insomnio. Las tres mujeres aparecen en repetidas ocasiones en la cama. Ésta, no como el lugar del descanso y del sueño reparador, sino como el refugio donde la posición fetal recuerda la seguridad de la vida intrauterina, envuelta en las cobijas (la placenta), aislada del dolor y del sufrimiento. La cama es también la imagen del refugio contra el desamparo y el abandono.

    Las tres aparecen en las camas desprovistas de energía, desvitalizadas y sumergidas en la inactividad y desoladora mirada de contemplación desesperanzada.

    Laura Brown en el hotel, yace tendida sobre la cama contemplando en el suicidio el alivio a su dolorosa vida que transcurre simbolizada por las aguas del río que fluyen en la habitación durante la misma escena.

    Las camas siempre están vacías, simbolizando la soledad; solamente apreciamos a las mujeres derrumbadas en ellas, con las miradas perdidas y sus cuerpos sin energía.

    Jamás vemos un instante de unión en el lecho conyugal. Laura Brown, muy reveladoramente, lo que coloca en el lado vacío (que pertenecería a su marido), no es otra cosa que el libro que está leyendo: Mrs. Dalloway.

    Asimismo, después de la conversación de Clarissa con la madre de Richard, lo primero que hace es entrar en  su dormitorio y tumbarse en la cama, avasallada por su dolor ante la pérdida de su amigo, como si la cama pudiera ofrecerle consuelo.

    • La Comida

    A lo largo de toda la película, aparecen los alimentos como un símbolo central de la demanda y expresión del afecto. La madre es el primer objeto amoroso del niño recién nacido, y es a la vez el objeto nutricio que asegura su subsistencia. Ligamos de esta manera, la expresión del amor al alimento, al acto de comer, como acto de nutrir nuestro cuerpo con el amor que éste necesita. Cuando se fracasa en el amor, las ganas de vivir se pierden. Cuando la persona deprimida quiere morir, deja de comer.

    A Laura Brown no le quedó bien el pastel, pero lo quiere de todas maneras porque piensa que del mismo modo como se aprecian los regalos, lo querrá su esposo, porque los obsequios tienen buenas intenciones. Laura dice:

    “Haremos el pastel para que papá sepa que lo queremos…”

    Su hijo (Richard) responde:

    “¿De otra manera no podrá saber que lo queremos?”

    En la escena donde aparece Virginia en la cocina de su casa, se nos muestra el rol social que se espera que la mujer de su época desempeñe, “la cocinera y ama de casa”. Su sirvienta le reclama que pasa demasiado tiempo escribiendo y no se dedica a estar al pendiente de cosas más apropiadas de la mujer, como el asegurarse de tener todos los ingredientes para preparar la comida.

    Este es un rol social para la mujer con el cual Virginia no esta de ninguna manera de acuerdo. Esto lo expresa simbolizado en el acto de mandar a Londres a la cocinera a comprar jengibre, el ingrediente faltante, con el tiempo justo para que la comida esté lista a la llegada de sus invitados. Así es como “manda” lejos de sí un convencionalismo social que no desea acatar.

    La cocinera avienta al suelo su delantal antes de partir, simbolizando el desprecio por el lugar que ostenta como mujer en esa época victoriana.

    De igual manera, Laura abandona su rol social y queda prácticamente en el exilio, por la pena y la censura de haber abandonado su hogar, su esposo y sus hijos. Abandona el papel convencional que no quiere asumir como esposa y madre. Culturalmente, una madre que abandona a sus hijos es como lo dice la hija de Clarisa: “Así que ella es el monstruo”…

    Es un acto monstruoso y reprobable. No obstante el fracaso de los lazos afectivos simbolizados en el pastel que Laura prepara para homenajear el cumpleaños de su esposo.

    Se esfuerza por que el pastel le “quede bien” y fracasa. Lo tira a la basura, como tira a la basura el hogar donde ha fracasado su felicidad. Se esfuerza una vez más y vuelve a hacer el pastel. Así se esfuerza día tras día por querer amar su vida y su familia, sin lograrlo.

    • Los Espejos

    Las Horas desarrolla dramáticamente ese juego de espejos donde una sola figura femenina aparece reflejada en tres distintas personalidades. Mujeres retratadas por separado, muestran su dolor frente a un cristal reflectante y aglutinador que les devuelve, sin saberlo, el rostro de una mujer distinta a la que se está mirando en ese momento.

    La aflicción de una, proyecta el conflicto de la otra, que es su reverso al otro lado del espejo, y del tiempo. El silencio de una (la escritora), libera el ahogo paralizador que las circunda y entrelaza a todas (las lectoras). El alivio de una es el alivio de todas. Es la muerte elegida como respuesta rotunda y libre al enigma de una vida claudicada en el suplicio irremediable.

    El espejo es utilizado para mostrar la incertidumbre de la autoimagen corporal, en el cual, aparece la imagen distorsionada del Yo. Muestra los sentimientos de autodesprecio y desilusión, característicos durante los estados depresivos.

    En el espejo la mirada busca constantemente encontrar sentido a la existencia. Se mira y se comprueba una vez más frente al espejo, lo insoportable de la existencia y la perdida de la propia belleza.

    En el espejo, los ojos se nutren de rechazo y desprecio por la vida. En su reflejo se buscan todas las respuestas que nunca se encuentran. En el espejo se mira el diálogo silencioso del Yo alienado, y el transcurrir devastador del tiempo.

    • La Escritura

    En la escritura, Virginia Woolf encuentra la catarsis de sus más agudos cuestionamientos existenciales y el acompañamiento a su soledad. A través de la escritura, en la carta, se despide de Leonard y le agradece su amor, antes de morir.

    En la novela de Mrs. Dalloway, Laura se identifica y encuentra compañía y comprensión, sin darse cuenta como se acrecienta su ensimismamiento  y distanciamiento emocional de su entorno.

    En Virginia, muere la escritura visionaria, y en Richard muere la poesía: la belleza hecha escritura.

    La cocinera le reclama  a Virginia que pasa demasiado tiempo escribiendo: “Tuve que decidirlo sola, haré una tarta de cordero… Usted está muy ocupada con su escritura, nadie me dio instrucciones.”

    Le reprocha a su escritura el hecho de que no se dedica a estar al pendiente de cosas más apropiadas de la mujer, como el asegurarse de tener todos los ingredientes para preparar la comida.

    • La Fiesta

    La fiesta es el símbolo del bullicio, la muchedumbre y el ruido. Todos son distractores y evitaciones contra el vacío y el silencio. En la fiesta nos movemos, no estamos quietos ni callados, porque en la inactividad y en el silencio contactamos nuestro temido vacío existencial. Se trata de evitar la soledad, aunque sea con relaciones superficiales, efímeras o pasajeras. La fiesta es un rito de lo colectivo que resguarda contra el aislamiento. La fiesta es un homenaje patente en lo social, expresión compartida de nuestros afectos.

    • Los Ojos

    Los ojos por su poder de expresión y comunicación paralingüística, nos dicen más de lo que cien palabras nos pueden decir. Ojos que reclaman, que imploran, que acusan o que consuelan. Mirada desobediente e incomplaciente, conciliadora de la crueldad. Mirada glacial que congela las emociones, pero no destruye los sentimientos.

    La cámara constantemente toma las distintas miradas, de la mujer, de la esposa, la madre, el hijo, el poeta visionario; de quien vigila y de quien denuncia.

    En Virginia vemos la mirada extraviada de una mente frágil aquejada por la enfermedad mental. Virginia dice: “Hay que mirar la vida de frente, y conocerla por lo que es, amarla por lo que es. Es el derecho de todo ser humano”.

    En Laura vemos los ojos sofocados por la monotonía y la vacuidad de la existencia. En Richard encontramos los ojos que miran hacia un pasado de abandono y desamor. En Clarisa la mirada muestra la soledad y la tristeza.

    • Los Vigilantes

    Vemos a Virginia salir de su casa, a escondidas, por la puerta del muro de su jardín. Leonard, su esposo (su vigilante), se entera y, raudo, corre desesperado en su búsqueda, justo del mismo modo y con la misma veloz y angustiosa incertidumbre, que, anteriormente, le habíamos visto padecer al niño Richard en el episodio de 1951, en Los Ángeles, queriendo evitar el desastre que se teme, que se vaticina para sí con la extraña marcha en coche de su madre: Laura. Por lo tanto, estos dos personajes quedan así emparejados, ambos cumplen la misma función celadora, vigía y velante.

    No es vana esta operación unitiva, si tenemos en cuenta la importancia que tiene ese niño en el desenlace final, cuando queda a la luz la identidad del pequeño en el episodio desarrollado en Nueva York. Ese niño ocupa la posición vertebral de toda la narración. El director toma la imagen del niño tras el cristal del automóvil, exactamente igual que la imagen de Richard tras la ventana de su departamento.

    El movimiento posterior de la cámara nos descubrirá que guarda entre sus manos un retrato de la boda de su madre, bellísima, en blanco y negro, los ojos mirando hacia el suelo y; como no podía ser de otra forma, sola, completamente sola.

    En ese preciso instante, recuerda los pasajes fundamentales de su vida, poco antes de tomar la drástica decisión de suicidarse, logra un destello de comprensión: no en vano, le dice a Clarissa “te quiero”; la misma frase que su madre ya pronunciara en el coche para tranquilizarlo, justo el día en el que, según la conmovedora confesión de la escena final, ésta ha decidido ya la estrategia de su huida, es decir, de su desaparición-muerte como figura materna.

    Si hay algo que diferencia a Virginia Wolf  de Clarissa Vaughan es el diametralmente opuesto lugar que cada una posee en sus respectivas relaciones afectuosas. Virginia, a causa de su enfermedad, de su depresión, de sus intentos de suicidio, es la persona protegida, custodiada, asfixiada por los cuidados de su marido, a quien, entre otras cosas, en la escena de la estación de tren, le dice con energía:

    “Tu decidiste que yo podía ser feliz en esta tranquilidad. A mí me han robado la vida… Yo también vivo la amenaza de mi extinción. Vivo una vida que no deseo llevar. No se puede encontrar la paz evitando la vida. Desearía ser feliz por ti”.

    Clarissa, muy al contrario, es la cuidadora, la vigilante, la entregada, la que quiere aliviar el duro trance por el que está pasando Richard, en quien sin quererlo, engendra el mismo ahogo existencial que mortifica a la escritora, y de cuyos labios brotan nada menos que las palabras del título de la película:

    “Tengo que enfrentarme a las horas, y después a las horas que siguen a éstas. Debes dejar que me vaya. He seguido vivo por ti. Tendrás que pensar en ti misma cuando me muera”.

    • El Tiempo

    El uso del tiempo como símbolo de la inexorabilidad de la vida y su ineludible terminación. La conmoción psicológica colectiva es un símbolo de la vulnerabilidad de la mente humana y su reacción ilógica es la clave que impulsa el trágico desenlace de este film.

    El tiempo se presenta como ese devenir imparable que hace insoportable la existencia; su irreversibilidad está acompañada por la adaptación a una forma de vida impuesta, o a una rutina ya establecida.

    La vida se convierte en una prisión. El tiempo, en el estilo de vida de nuestras sociedades contemporáneas, -masas de producción y consumo-, es el tiempo de la vida monótona y de su vacío, de su rutina anónima y desesperante.

    Podemos definir al tiempo psicológico como el estado mental y la atmósfera afectiva en un lugar y en un momento determinados por las circunstancias.

    Pasado y presente se reúnen para cerrar el círculo fundamental: Richard presenta el mismo ahogo existencial que mortifica a todas los personajes de esta novela, y de cuyos labios brotan las palabras del título de la película:

    “Tengo que enfrentarme a las horas, y después a las horas que siguen a éstas…”

    Richard señala como pasa uno el tiempo (las horas): ¿De que se tratan las horas?, ¿puedes sobrevivir a las horas que están por venir?

    Vivimos en el tiempo mientras éste avanza, la vida es lo más maravilloso que tenemos a través del tiempo. Respecto al tiempo proyectado sobre el transcurrir de la vida de Virginia, su hermana Vanessa le dice a su hija: “Tu tía es muy afortunada, por que tiene dos vidas: la que vive y la que escribe”.

    • La Muerte

    La muerte como decisión, como elección, como deseo, como liberación y como extinción del dolor, rige cada uno de los tres episodios. En el primero, lo vemos muy pronto, es Virginia quien determina tal salida cuando se arroja al río.

    En la escena donde la sobrina de Virginia, Angélica, encuentra un pájaro muerto, se conjuntan frente a la muerte los contrastes entre la ingenuidad y la inocencia de la niña, con la desesperanza y desolación de la adulta. La niña aparece disfrazada con alas en su espalda, como un ángel, o como un pájaro. Le ofrecen rosas y celebran su funeral. Angélica pregunta: “¿es hembra?” y Virginia contesta “sí las hembras son más grandes”, expresión de su feminismo. “¿Qué pasa cuando morimos?”, contesta:Regresamos al lugar de donde venimos” (La idea del eterno retorno de  Nietzsche).

    Luego se va su sobrina y ella se acuesta al lado del pájaro muerto y la cámara toma al pájaro y a ella en la misma posición, porque ambos están muertos: ella en vida.

    Virginia también decide que en su novela alguien tiene que morir: “Se matará por algo que no parezca importante” Expresando la banalidad de la vida.

    “Creer en la muerte es un alivio, porque se sabe que el dolor puede terminar, ¡Es posible morir!”

    Richard el poeta visionario salta por su ventana como un salto en busca de su propia felicidad. Laura muere en la autobiográfica novela de su hijo Richard, pero vuelve más viva que nunca.

    Laura y Clarissa conversan sentadas alrededor de una mesa, envueltas por la oscuridad y el mortuorio desamparo de los restos impecables de una fiesta abruptamente suspendida. Hablan sobre el homenajeado muerto. Laura da la versión de sus hechos y, a continuación, el amargo flash-back sobre otra fiesta que sí tuvo lugar cincuenta años antes (el cumpleaños de su esposo). Una fiesta en apariencia feliz. Vislumbramos a Laura llena de cadáveres: el del marido y el de sus hijos. Ella misma dice al respecto:

    Es algo terrible sobrevivir a toda la familia, sientes que no lo mereces. Tú sobrevives y ellos no.”

    • La Libertad

    Virginia pierde su libertad a consecuencia de su enfermedad. Leonard es su protector, la cuida y la vigila, decide que es lo mejor para ella, limita sus  acciones sobre todo, las que considera que le son peligrosas. Su protección es anulante porque suprime su derecho a tomar sus propias decisiones. Es Leonard quien decide llevarla a vivir a Richmond contra su voluntad creyendo que la tensión de la ciudad afecta su salud. Si recordamos de nuevo la escena de la estación del tren, cuando Virginia intenta huir, él le dice “Estas obligada por tu salud” y ella responde:

    He tolerado esta custodia, he tolerado esté encarcelamiento, los doctores se ocupan de mí, y me informan sobre mis propios intereses, hablan en nombre de mis intereses, me han robado mi vida”.

    Laura elige su libertad, aunque para ello tiene que sacrificar a su familia, y lo describe de la siguiente manera:

    “Hay veces en las que uno no encaja, y piensa que se va a matar, pero no se atreve. Entonces decidí abandonar mi casa. Sería fantástico decir que me arrepentí. Sería fácil. ¿Pero qué sería arrepentirse cuando no tienes alternativa? Nadie me perdonará. Yo elegí la vida…”

    Virginia elige terminar con su sufrimiento y su enfermedad. Ejerce su derecho a la libertad de elegir terminar con una vida que no merece ser vivida, con una vida indigna de ser vivida de esa manera. Se despide de Leonard diciendo:

    “Hay que mirar la vida de frente. Siempre mirarla de frente, y conocerla por lo que es, amarla por lo que es; y luego, ponerla en su sitio.”

    Oscar Prettel, Georgina Obispo y Yolanda Sassoo.

    VER: TALLER DE CINETERAPIA

    Biografía de Virginia Woolf

    Taller de Cineterapia

    Película: “Las Horas” de Stephen Daldry

    Ciclo: Neurosis

    Tema: Trastorno Bipolar y Depresión

    Texto original: Hermoione Lee

    Adaptación: Oscar Prettel, Georgina Obispo y Yolanda Sassoon

    Virginia Woolf nació en Londres (1882), sus padres fueron Leslie y Julia Stephen. Su madre provenía de una familia anglo-india. Vivió en una provincia de Inglaterra en los años veintes, en una sociedad aún muy restringida para las mujeres.

    Escribía como una catarsis cuando se encontraba en su fase maníaca, su esposo Leonard decía:

    Nunca he conocido a nadie que trabaje de forma más intensa, infatigable y concentrada. Esto era particularmente cierto cuando estaba escribiendo una novela. La novela se convertía en parte de Virginia y su obra la absorbía por completo”.

    Su existencia se volcó al arte, aun sus crisis las vivió y entendió desde su obra:

    “Como experiencia, la locura es aterradora, no se la debe husmear; y es una lava, en la cual aún encuentro la mayoría de las cosas acerca de las que escribo. Arroja fuera de uno todo elaborado, final, no como simples gotitas como cuando se está cuerda”.

    Su vida es una gran historia de coraje y estoicismo. El 16 de abril de 1934 su hermana Vanesa le sugirió que empezara a escribir sus memorias, antes de que “fuera demasiado vieja”. Al inicio “no sabía por donde comenzar, con tantos recuerdos de cosas vividas y varios momentos violentos de existencia”…

    Las mujeres de su familia eran famosas por su belleza y Virginia heredó algo de eso. Su padre, que luego fue Sir Leslie Stephen, era un autor y editor eminente. Editó 26 volúmenes del Diccionario de Biología Nacional, estaba en el establecimiento literario inglés.

    Tanto su padre como su madre estaban casados segundas nupcias. Los dos eran viudos. Eran mucho más grandes que el grupo de niños, que comenzaba con Vanesa, luego estaba Thoby, Virginia y Adrian. Sus padres, como ella misma decía, podrían haber sus abuelos.

    Su madre Julia tenía dos hijos de su matrimonio anterior George y Gerald Duckworth. Uno de ellos se hizo conocido porque mas adelante Virginia Woolf escribió unas memorias en las que sugería que George Duckworth había abusado sexualmente cuando era una niña.

    Psicoanalistas y biógrafos de Woolf han escrito que sus hermanastros Gerald y George Duckworth abusaron sexualmente de ella durante su infancia y adolescencia y que esos abusos, cuyas circunstancias exactas no se conocen bien, están en el origen del problema psicológico que sufrió Virginia Woolf. Un trastorno bipolar. Virginia solo aludió a estas experiencias en forma velada, de acuerdo con la rígida moral de la época victoriana. Su biógrafa Hermione Lee escribió que:

    Las pruebas son suficientes, pero también lo suficientemente ambiguas como para allanar el camino a interpretaciones psicobiográficas contradictorias, que presentan imágenes completamente diferentes de las vida interior de Virginia Woolf”.

    Obviamente, tenía una interferencia sexual muy traumática, y hay quienes opinan y sugieren que su vida está dominada por el abuso sexual de su niñez. Otros opinan que no ven que su vida sea la vida de una víctima.

    Creció en una casa muy victoriana a pesar de haber nacido en 1882, casi al final del siglo. Hasta la muerte de su padre, vivió en condiciones y estilo bastante victorianos que le disgustaban.

    Por naturaleza, tanto Vanesa como yo éramos exploradoras, revolucionarias y reformistas. Pero nuestro entorno pensaba como 50 años atrás. Mi papá era un típico victoriano”.

    Todos los argumentos políticos de Virginia Woolf relacionados con el trato injusto de las mujeres en la sociedad británica de principios del siglo XX, se basaban en que ella no había ido a la escuela ni a la universidad. Estaba muy resentida por haber sido autodidacta, y no haber accedido a la misma educación que sus hermanos.

    “¿Era yo inteligente, estúpida, linda, desagradable, apasionada, fría? Como nunca fui a la escuela, nunca competí con niños de mi edad, ni pude comparar mis virtudes y mis defectos con los de otra gente.”

    Virginia era muy unida con su hermana porque cuando sus dos hermanos se fueron a la escuela, ellas se quedaron en casa. Su hermana Vanesa, más tarde quiso ser pintora y Virginia, quizá por querer seguir también un camino, quiso ser escritora.

    Comenzó a escribir cuando tenía alrededor de tres años y escribió sin parar durante toda su vida desde que pudo tomar un lápiz, hasta el día que se suicidó en el río.

    También fue una gran artista y uno de los grandes genios de la familia, ambas hijas resultaron ser artistas importantes.

    Su madre murió cuando Virginia tenía 13 años. Esto fue una verdadera catástrofe en su vida.

    “Nos habían mandado a la guardería infantil después de su muerte y llorábamos. Aún conservo la imagen de esa mañana temprana”

    La primera vez que Virginia Woolf presentó síntomas de inicio de una enfermedad mental, fue casi inmediatamente después de la muerte de su madre, alrededor de los 13 años.

    “El momento del charco en el camino, en el que sin razón pude descubrir que de pronto todo se volvió irreal, me quedé suspendida y endurecida, no pude cruzar el charco. Quería tocar algo. Todo era irreal”.

    De inmediato, su media hermana, con quién era muy unida, Stella, murió y luego su padre. Es como una sucesión asombrosa de golpes emocionales.

    Virginia Woolf tuvo ataques epilépticos serios y debilitantes que fueron deteriorando su salud mental durante toda su vida. Le venían en momentos de mucha tensión, no se podía levantar de la cama, trabajar o cuidarse a sí misma, escuchaba voces y tenía visiones, (Alastair Upton, Director de  Charleston, Trust). Esas voces eran masculinas, le decían que ella no valía nada y que era terrible.

    Alternaba entre periodos de euforia, exaltación y gran júbilo con profunda  melancolía y tristeza. Sufría de insomnio, cefalea crónica y dolores agudos en todo el cuerpo, que llegaban a incapacitarla varios días.

    Las crisis estuvieron presentes toda su vida. En la mayoría de éstas, el ánimo predominante era depresivo: lentitud del pensamiento e ideación, pesimismo, desesperanza, ideas recurrentes de suicidio, horror a la soledad e hipersensibilidad extrema hacia la gente, sentimiento crónico de desamparo, imposibilidad de concentrarse en la lectura y escritura, al respecto, ella misma decía:

    “Mi mente se anudó. Perdí del apetito y el sueño; aquellas interminables noches que no se acababan a las doce, sino que siguen en números dobles: trece, catorce hasta que lleguen a los veinte…, no hay nada para evitar que sean así si deciden serlo. Te hundes en el pozo y no hay nada que te proteja contra el asalto de la verdad. Allí abajo no puedo escribir ni leer; sin embargo, existo, soy…”

    El hecho es que su locura estaba en sus premisas, en sus creencias. Creía, por ejemplo, que no estaba enferma, que sus síntomas se debían exclusivamente a sus faltas. En 1904 escuchó que los pájaros cantaban en griego, que la urgían a hacer locuras y vio al rey Eduardo VII espiando entre las azaleas, usando el lenguaje más procaz del mundo. En 1924 escribe:

    “He tenido algunas visiones curiosas en este cuarto también, mientras yacía en cama, loca, y viendo la luz del sol estremeciéndose como agua dorada, en la muralla. He escuchado aquí las voces de los muertos”.

    El cuadro de Virginia Woolf corresponde a un trastorno bipolar, pero no es seguro que sus episodios maníacos, aunque perturbaban significativamente a su entorno, llegaran al límite de la excitación extrema -quizás sólo en la segunda mitad de 1915. Además, la presencia de estados mixtos -hipomanías disfóricas y depresiones agitadas de Kraepelin-, junto a psicosis breves con ánimo parcialmente congruente complica su diagnóstico.

    La mayor parte del tiempo estaba casi sedada, no obstante, se resistía a tomar medicamento, y por eso, su tendencia a empeorar.

    Se pasó toda la vida tratando de aceptar la muerte de sus padres, tratando de probar demostrar que ella valía.

    Hay una escena en una novela de Virginia Woolf  llamada Mrs. Dalloway, donde la Sra. Dalloway adulta se imagina a sí misma llevando su vida en los brazos, como si fuera un bebé, caminando hacia sus padres que estaban muertos en la novela, poniéndola frente a ellos, y diciendo: “ésta es mi vida, esto es lo que hice de ella”.

    Siempre se ha creído que este pasaje es biográfico y que esto es lo que Virginia hacia cuando escribía: les demostraba a sus padres muertos que ella valía.

    En 1904, la familia Stephen, Vanesa, Virginia Thoby y Adrian, se mudaron de la casa victoriana en Hyde Park Gate a Bloomsbury, que en ese entonces no era un buen lugar para vivir.

    Se establecieron allí, invitaron a sus amigos y se convirtió en un sitio de reunión de artistas, escritores e intelectuales.

    “Estábamos llenos de experimentos y reformas. Íbamos a pintar, a escribir, a tomar café después de la cena, en lugar del té de las 7:00 P.M. Todo iba a ser nuevo, todo iba a ser distinto, todo estaba a prueba.”

    El hermano mayor de Virginia se llamaba Thoby Stephen. Es un personaje crucial en la historia de Virginia Woolf y de Bloomsbury porque, cuando el se fue a Cambridge, comenzó a tener “invitados” en su casa de Gordon Square 46 en Bloomsbury. Invitaba a sus amigos de Cambridge a esos eventos.

    El grupo de Bloomsbury fue un grupo de amigos, compuestos por Thoby y sus amigos, serios jóvenes filósofos y literarios de Cambridge, que eran en su mayoría homosexuales o bisexuales: Lytton Strachey, Duncan, Grant, entre otros.

    Se sentaban a hablar sobre la naturaleza del “bien”. Sabían que los victorianos habían prestado mucha atención a la vida pública. Y estos amigos querían que este tipo de investigación fuera sobre la vida personal, la vida privada. Basados en que, sólo si había honestidad intelectual cerca, uno podría lograrlo en el ámbito público. Y la búsqueda de la verdad, las convenciones, donde eran meras convenciones, si debían ser ignoradas, rotas o desafiadas.

    Si alguien se aparta de alguna convención hoy en día, la gente apenas reacciona. Pero en la época de Vanessa y Virginia, uno podría ser condenado simplemente porque la falda fuera un centímetro más corta de lo debido.

    En este contexto ideológico, todos ellos fueron muy audaces. El grupo de Bloombury era bastante era bastante omni-sexual. Todos tenían relaciones con todos. Mucha gente los repudiaba y los consideraba que excluían, que era un grupo selectivo, elitista, lascivo y amoral.

    La familia Stephen se fue de vacaciones a Grecia en el verano de 1906 y, mientras estuvieron fuera, tanto Thoby como Vanessa, se enfermaron. Thoby volvió a Londres poco antes que el resto de la familia. Creyeron que se estaba recuperando, pero repentinamente murió de fiebre tifoidea.

    Su muerte tuvo un efecto impactante en estos hermanos, porque de repente se unieron mucho más. Virginia, Vanessa y Adrian, que estaban completamente desolados con su muerte.

    La reacción de Vanessa fue casarse con uno de los mejores amigos de Thoby. Era como un reemplazo inconsciente. Por consiguiente, Virginia vivió nuevamente dos pérdidas: la de su hermano Thoby -fallecido-, y la de su hermana Vanesa  –recién casada-, casi al mismo tiempo.

    Virginia respondió con profunda consternación y conmoción. Sus crisis nerviosas y convulsivas empeoraron. Se sumergió en una profunda depresión. Sus alucinaciones también empeoraron.

    En 1912, Virginia Stephen se casó con Leonard Woolf, su matrimonio duró por el resto de su vida y fue muy bueno a pesar de haber comenzado en un estado de desolación total por parte de Virginia. De hecho, recién casada se enfermó gravemente; la enfermedad surgió por la demanda adaptativa a la situación nueva. Por el impacto de tener que aceptar que ella era un ser sexual, una compañera sexual y afectiva.

    Parece ser que no tenían una vida sexual “normal”, si así se puede llamar. Sus encuentros íntimos eran poco frecuentes. Durante tres años Virginia entraba y salía de su reclusión de convalecencia, la atendían enfermeras, e intentó suicidarse en dos ocasiones. Le administraban fuertes drogas sedantes y le hacían curas de sueño que estaban muy de moda en ese momento. La ponían en un cuarto obscuro y la hacían comer grasa animal y tomar mucha leche caliente. La dejaban en la oscuridad y no le permitían hablar con nadie, leer ni escribir.

    Virginia tuvo un colapso mental, lo que hoy en día conocemos como brote psicótico, alrededor de cuatro veces (episodios) en su vida. Sufría una total transformación de su personalidad. Su vida psíquica se desintegraba sin lograrse contener por ninguno de los remedios empleados. Nigel Nicolson, hijo de Vita Sackville-West comentó:

    “Insultaba, gritaba y era cruel con la gente que más amaba, como con su esposo Leonard Woolf. Escupía a todas las personas que se le acercaban. Creía que Eduardo VII quería ir a cenar con ella, cuando hacía veinte años que ya estaba muerto”.

    Virginia presentaba episodios de manía con exacerbación de síntomas eufóricos, en los que hablaba y escribía varios días seguidos sin descansar. Y luego, gradualmente, estos síntomas remitían extraordinariamente.

    Virginia escribió en una carta de su diario:

    “Es muy divertido estar loco, tienes las ideas más maravillosas. Es mucho mejor que cuando estas cuerdo”.

    Pero lo que sucedía no era gracioso para ella ni para nadie. Como escritora era muy buena para describir la inestabilidad de la mente humana, la forma como ésta se desempeña, como comprende unas cosas y deja de lado otras.

    “Comienzo a odiar mi especie, sobre todo al mirar las caras en la televisión. En realidad me da más placer mirar carne roja cruda o arenque”.

    Leonard creía que era la tensión de la vida moderna era la culpable de las recaídas constantes de Virginia, por lo que decidió mudarse a Richmond, a Hogarth House, donde pensaba que tendría menos posibilidades de que la sociedad la sobreexcitara.

    Virginia publicó su primera novela en 1915, a los 33 años, y fue porque había trabajado mucho en ella; entre los 20 y los 30 años, la época de sus enfermedades mentales. Escribir esa novela le había resultado muy difícil. Esta novela se llama “The Voyage Out”, trata de su niñez, de la pérdida de su madre y de cuando se hizo adulta.

    Mientras que Virginia trataba de escribir su primera novela, su hermana entró en una época radical de pintora, suprimía detalles y la representación. Comenzó pintando retratos de gente cuyos rostros quedaban en blanco. Era un método de representación bastante audaz, porque estos retratos representaban la personalidad y el carácter.

    Virginia se sentía intrigada y comenzó a preguntarse si eso mismo podía suceder en la literatura. Trataba de describir las relaciones entre la gente. No en la manera como se hablaban o se comportaban unos con otros, sino en lo que no se decían, lo que había en sus mentes. Era el método que se conocía como “el fluir de la conciencia”, el leguaje del cuerpo sin el cuerpo.

    “El día después de mi cumpleaños, tengo 38 años y soy más feliz hoy que ayer; esta tarde pensé en escribir un tipo nuevo de novela, creo que el enfoque será distinto esta vez. Sin estructuras, casi sin ladrillos visibles, todo crepuscular, pero el corazón, la pasión, el humor, brillarán como el fuego en la neblina”.

    Los Woolf fundaron su propia imprenta y editorial llamada Hogarth Press en 1946 cuando estaban en Richmond. El sótano de la casa era la imprenta. Esto fue muy importante para Virginia porque le permitió publicar su primera obra. También pudo publicar pequeños libros, bosquejos e historias. Cosas como “Kew Gardens” y “The Mark On The Wall”, con sus hermosas portadas diseñadas por Vanessa. Esto la liberó de ser escritora experimental.

    Desde 1949, los Woolf vivieron tanto en Sussex, como en Londres. Virginia escribía casi siempre en el cobertizo que ella llamaba “mi casita”. Muchas veces escribía de pie, le hicieron una mesa especial para estar parada.

    El paisaje de Sussex era muy importante para Virginia, le gustaba caminar todo el tiempo como a su padre. Caminaba por las colinas con su sombrero viejo gritando el párrafo siguiente de la novela, porque solía decirlo fuerte para obtener el ritmo de las oraciones.

    No tenía hijos propios, por lo que adoptaba por momentos a los niños de otras gentes: a sus sobrinos y los hijos de Vita.

    “Todos nos poníamos muy contentos porque ella era muy alegre y llena de vida”. (Olivier Bell, sobrina de Virginia Woolf)

    Se sentaba con los niños alrededor y les hacía preguntas como:

    “¿Qué te despertó esta mañana?, ¿el sol?, ¿qué tipo de sol era?, ¿un sol amable o enojado?”

    Y le fascinaba como los niños lo adornaban con sus detalles ingenuos. También le encantaba observar a las personas que invitaba a tomar el té, la descripción de su vida cotidiana. Esta curiosidad intensa la hizo una gran novelista.

    La persona más cercana y querida era su hermana Vanessa y después la escritora Vita Sackville-West, de hecho, durante una época fueron amantes. A Virginia le gustaban las mujeres a pesar de estar muy involucrada en su matrimonio. Su matrimonio dejó lugar para involucrarse en relaciones muy intensas y eróticas con otras mujeres.

    Su obra, incluía un cuerpo formidable de trabajos feministas sobre la condición intelectual de las mujeres y sus relaciones entre sí.

    En Cambridge se burla de la institución que no le permitió, por ser mujer, entrar en la biblioteca de una universidad a la que su padre había donado muchos manuscritos.

    “Nuevamente entramos en el campo de ese complejo masculino interesante y oscuro, que ha influido tanto en el movimiento de las mujeres”

    Este incidente le reforzó la idea, no solo de que no debía ser inferior, sino incluso superior a los hombres. Ella misma se preguntaba:

    “¿Por qué se le da más importancia a los libros sobre la guerra, el gobierno o el futbol, en contraposición a las historias sobre las mujeres que compran flores o preparan una comida?”

    En 1938 publicó un libro mucho más incendiario y controversial, se llamó “Three Guineas”, donde hacía una franca acusación al fascismo y la guerra, desde su perspectiva feminista.

    En 1934, viaja de vacaciones con su esposo Leonard a Alemania, no obstante estar ambos muy preocupados por la invasión alemana, sabiendo que serían apresados por sus críticas políticas y porque Leonard era judío. Sabia que estaban en la lista negra de Hitler, habían hecho planes suicidas en caso de invasión.

    Durante la guerra, Virginia se sentía inútil; creía que el papel del escritor y el novelista era algo que ya no tenía mayor sentido. Cuando la guerra comenzó, fueron constantemente bombardeados por los aviones alemanes. La experiencia de sentirse bajo presión constante, la tensión y el horror de la guerra, la acercaban cada día más a la decisión de suicidarse.

    Las cuestiones básicas existenciales, como la soledad, el desamparo, la muerte, el vacío, la responsabilidad, la elección y la libertad, se hicieron presentes en sus últimos trabajos.

    Virginia no dormía, no comía y estaba al borde de tener alucinaciones. En este contexto, tomó la valiente y racional determinación de poner fin a su vida, porque sentía que se precipitaba de un oscuro abismo del cual, ésta vez ya no saldría. Pensó:

    “Estoy perdiendo mi ingenio, mi cordura, y ya no puedo mantenerlo. Me convertiré en una carga para Leonard. No puedo seguir, no puedo calmar esta desesperación y esta desolación”.

    Finalmente, el 28 de marzo de 1941, se percata del advenimiento de su derrumbe psicológico, y en pleno uso de sus facultades decide terminar con su vida de manera definitiva. Tomó la elección más valiente de toda su vida y se ahogó en el Río Ouse, en Rodemell. Fue una muerte cruel, auto forzada, porque sabía nadar muy bien. Tenía puesto un abrigo pesado y se puso piedras más pesadas en los bolsillos para evitar que su instinto de supervivencia la retractara en el último momento. Se forzó a morir en el agua fría del río.

    Tras su muerte, proliferó un trabajo enorme y maravilloso de edición póstuma de sus obras; ensayos, cartas y su diario en suntuosas presentaciones. Esto le generó una imagen más prolífica, enérgica y fuerte de lo que se le veía antes de su muerte. Sus trabajos eran experimentales y presentaban nuevos métodos y formas diferentes de escribir novelas. Pero su diario y sus cartas siguen siendo lo más valioso por su textura y riqueza de observación.

    Influida por la filosofía existencial de Henri Bergson, su obra literaria se esfuerza por captar la vida cambiante e inasible de la conciencia humana. Virginia experimentó con especial interés el tiempo narrativo, tanto en su aspecto individual (mediante el flujo de variaciones en la conciencia del personaje), como en relación al tiempo histórico y colectivo.

    “¿Qué forma me gustaría dar a mi diario?, algo inconexo pero no descuidado, algo tan elástico que abarque todo lo solemne, ligero y hermoso que nos pasa por la mente.

    Me gustaría que se pareciera a un escritor profundo, viejo, o amplio, en el que uno arroja muchas cosas sin importancia, y sin prestarles gran atención. Me gustaría, después de un año o dos, encontrar que esa colección se clasificó, se refinó y se fusionó, como lo hacen esas partículas misteriosas en un molde tan transparente que refleja la luz de nuestra vida, y aún las muestras tranquilas con la actitud distante de una obra de arte.

    Escriban muchas cartas a su familia y amigos. Tengan un diario y no dejen un día sin registrarlo, halla pasado algo interesante o no. Algo maravilloso, de todas formas, sucede cada día…”

    Texto original: Hermoione Lee

    Adaptación: Oscar Prettel, Georgina Obispo y Yolanda Sassoon

     

    Destrezas de Ayuda – Taller de Comediación del CJA

    SECCIÓN 1

     

    EJERCICIOS DE DESTREZAS DE AYUDA

    Manual del entrenamiento que acompaña

    EL ORIENTADOR EXPERTO

    Autor:              Gerard Egan of “Loyola University of Chicago”.

    Traducción:      Ezequiel Nieto Cardoso, PhD. Jefe del Depto. de Psicología de la Universidad de Monterrey, México, 1982.

    Editorial:           Grupo Editorial Iberoamérica

    Adaptación:    Y. Sassoon, G. Obispo y O. Prettel

    PREPARACIÓN PARA LA ACTUACIÓN DEL PAPEL DEL MEDIADO EN LAS INTERACCIONES DE COMEDIACIÓN

    Ejercicio 1: Apertura psicológica adecuada para los alumnos: “Identificación de Figuras”

    Como alumno del taller de Comediación, a usted le vamos a pedir que actúe como mediador y como mediado en las sesiones prácticas. Incluso en los ejercicios escritos de este manual, le pediremos que desempeñe los dos roles. Cuando juegue el rol del mediado, ¿de qué hablará? Hay dos posibilidades generales:

    1. Puede pretender que tiene ciertos problemas y desempeñar ese papel.

    2. Puede discutir sus propios problemas reales.

    El desempeño de un rol, aunque no es fácil, es menos personal  que discutir sus propios problemas en las sesiones prácticas ; sin embargo, aunque algunas simulaciones pueden ser útiles al principio del proceso de entrenamiento (ya que esto es menos amenazador y permite que se sienta a gusto en el rol del mediado), usted eventualmente usará el proceso de entrenamiento para ver sus problemas reales en su propia vida, especialmente cuando esos problemas o el estilo personal característico interfiere en su eficacia como mediador.

    Por ejemplo, si usted es una persona impaciente, que impone demandas irrazonables a otros, tendrá que examinar y cambiar ese comportamiento si quiere ser mediador efectivo. Si usted lucha con sus propios problemas durante el proceso de este entrenamiento, sabrá lo que significa ser un mediado y como se siente; lo que es imposible de sentir si usted sencillamente desempeña o actúa un rol.

    Estamos seguros que muchos de nosotros preferiríamos ir con un facilitador en búsqueda de la resolución de algún conflicto, si este facilitador ha aprendido de modo vivencial, o sea, que sepa “en carne propia” todo lo que pasa dentro de una persona que busca ayuda.

    Sin embargo, si va a hablar acerca de usted mismo en estas sesiones prácticas, debe tener cuidado en escoger lo que va a revelar acerca de sí mismo. Debe ser algún problema real, pero que no afecte su relación laboral con sus compañeros y que no tenga mayores implicaciones para su vida personal. Cada uno debe asumir la propia responsabilidad de lo que decide hablar ante el grupo. El grupo, por su parte, asume la responsabilidad del respeto y la confidencialidad del material expuesto en las sesiones prácticas.

    Este ejercicio está hecho para ayudarle a revisar algunos posibles tópicos que pueden usar durante estas sesiones prácticas. La ejecución cuidadosa de este ejercicio le dará una lista de temas para el grupo de entrenamiento. Sin preparación, se puede usted encontrar hablando de cosas que no son verdaderamente problemáticas o de problemas que han sido resueltos hace mucho tiempo; o hablando de ciertas cosas que no tenía intención de mencionar.

    A medida que establezca el rapport con sus compañeros de entrenamiento (y aprenda a confiar el uno en el otro más profundamente), usted puede cambiar de papel a tratar problemas personales sencillos y asuntos más sustanciosos.

    La apertura, sin embargo, debe permanecer siempre adecuada a las metas del entrenamiento. El propósito de este ejercicio no es forzarle a compartir sus secretos o a hacer una apertura dramática. De hecho, se trata de ayudarle a evitar eso. Aunque es cierto que un mediador eficaz es una persona que primeramente trabaja de manera directa con los problemas de su propia vida, la persona que está en entrenamiento para facilitar un proceso de comediación, debe todavía decidir, de acuerdo con el maestro o entrenador –si es necesario-, qué problemas son adecuados para el entrenamiento y cuáles deben ser manejados en otro espacio, tiempo y lugar.

    Este ejercicio debe ayudarle también a escoger las áreas de problemas que pueden tener algún desarrollo, así usted puede evitar tener que buscar nuevos problemas cada vez que asuma el rol del mediado.

    A continuación aparece una lista limitada de las clases de problemas o características del estilo personal que pueden servir como contenido de las sesiones de práctica.

    Adaptación:

    Y. Sassoon, O. Prettel y G. Obispo

     

    Análisis Psicológico de la película “Mejor Imposible”

    CODEH-GESTALT

    Cineterapia

    Película que nos ofrece la comprensión del trastorno obsesivo compulsivo en el personaje principal.

     

    CARACTERÍSTICAS DEL TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO (TOC):

    Según el diccionario, obsesión proviene del latín, y la define como “idea, preocupación o deseo que alguien no puede apartar de la mente”; pero cuando ésta condición no le permite a la persona llevar una vida normal y le produce un gran sufrimiento, es cuando se considera patológica.

    A diferencia de los trastornos conversivos (la histeria), que expusimos en la presentación de la primer película del ciclo de neurosis:“Freud, Pasiones Secretas”; los síntomas obsesivo compulsivos no se manifiestan en el cuerpo, y la persona afectada presenta los siguientes : dudas, ideas perseverantes y rígidas, uso de rituales, compulsión a la repetición, moralidad exacerbada, preocupación por el orden y la limpieza, cumplimiento de horarios, apego a las normas, uso de la formación reactiva como principal mecanismo de defensa, hostilidad hetero-dirigida y pensamientos delirantes.

    El personaje principal de la película es “Melvin Udall” (protagonizado por Jack Nicholson), un escritor famoso de novelas románticas que padece de neurosis obsesivo compulsiva. Podemos ver claramente en el personaje síntomas característicos de la enfermedad, como ciertos ritos, su relación con la gente que lo rodea y los mecanismos de defensa que utiliza.

    La película relata como por medio de ciertas circunstancias y personas, él comienza a cambiar ciertos parámetros de su vida e inicia un proceso de curación. No obstante, esto no sucede de la misma manera en la realidad. Este trastorno requiere de tratamiento especializado. Si bien es cierto que  las relaciones interpersonales y la restauración de los vínculos amorosos son muy importantes para la recuperación, no son lo único que pueden llevar a la persona a superar este padecimiento.

    EL RITUAL OBSESIVO

    Desde el comienzo de la película, encontramos ciertos rituales que Melvin realiza.  Por ejemplo, al entrar a la casa, cierra la puerta. Esta tiene varias cerraduras, él las cierra, de arriba abajo, cinco veces cada una. Inmediatamente prende las luces de la entrada cinco veces; tira los guantes que utilizaba (no sale sin un par, y son guantes de cuero). Entra al baño, donde tiene en su botiquín extremadamente ordenado por filas, jabones de tocador todos iguales.

    Se remanga la camisa, antes de abrir el jabón toca uno de sus lados con el espejo, Y se lava cada mano con un jabón nuevo distinto, los cuales descarta inmediatamente. Para esto abre sólo la llave de agua caliente al máximo. Otra de sus ideas obsesivas es que no puede tocar las rayas en el piso, y va caminando saltándolas. A su vez evita contacto con la gente, y camina diciendo “¡no me toquen, no me toquen!”.

    Sólo come en un restaurante, al cual va a la misma hora, y por supuesto, se sienta siempre en la misma mesa, para que lo atienda la misma mesera (Carol, protagonizada por Helen Hunt, quien va a influir mucho en su vida, y al final él se enamora de ella). Para comer,  lleva siempre su propio juego de cubiertos de plástico.

    PENSAMIENTO

    Las personas con este trastorno tienen un tipo de pensamiento que se caracteriza por la duda; lo que lleva a inhibiciones de pensamiento y de acción. Para neutralizar la ansiedad que producen las obsesiones o estímulos que puedan desencadenarlas, el sujeto recurre a rituales o compulsiones, que son tanto motores (la limpieza y orden excesivo de Melvin), como también cognitivos.

    PERSONALIDAD

    El neurótico sufre de un desajuste en su personalidad,  aún cuando siga viviendo en su medio habitual y desarrollando sus actividades cotidianas. A pesar de realizar todos estos actos extraños e injustificados, la persona neurótica puede vivir de manera más o menos “funcional”. Las anomalías en la conducta se dan como una salida simbólica de un sentimiento reprimido.

    Freud afirma que la causa de este tipo de neurosis surge porque los sujetos se quedan fijados en cierto período de su pasado, en una fase muy temprana de la vida. Sobreviene como consecuencia de un trauma doloroso en la infancia.

    Casi al final de la película, Melvin habla de una etapa de su pasado que llama: “su historia triste”, y afirma al respecto: “Mi padre no salió del cuarto durante once años, y me pegaba con una regla en las manos cuando me equivocaba al tocar el piano”.

    Karen Kogan plantea en su libro: La Personalidad Neurótica En Nuestros Tiempos, que  el factor nocivo básico en la historia infantil de un sujeto neurótico es la falta de afecto y cariño ante la incapacidad de los padres para darlo. La autora expresa que: “…un niño puede soportar muchísimas de las vivencias usualmente conceptuadas traumáticas,  siempre que en su intimidad se sienta querido y amado”.

    La falta de atención de los padres provoca hostilidad y quebranta la voluntad del niño. Posteriormente, si las condiciones de vida no tienden a atenuar la ansiedad, desencadenaran todos los mecanismos que constituyen este tipo de neurosis.

    Una característica que vale la pena remarcar es la agresividad constante de Melvin al comunicarse con otros. Así vemos por ejemplo, que en cierto momento Carol (la mesera) le está diciendo a Melvin que con su dieta alimenticia “iba a morir pronto”; a lo que él responde que todos vamos a morir y agrega: “por lo que escucho, tú hijo también va a morir pronto” (aclaramos que el hijo de Carol tiene una enfermedad muy grave de la cual se desconocían  las causas).

    Cuando está más avanzada la película,  Carol y Melvin comienzan a tener cierta relación. En una escena habían ido a cenar a un restaurante fino, donde no dejaban entrar a Melvin por no tener saco y corbata. Por supuesto que él no acepta un saco y una corbata prestadas. Prefiere ir a comprarse prendas nuevas.

    Al volver, le dice a Carol: “No entiendo este lugar, a mi me hacen ir a comprar ropa nueva y a ti te dejan entrar con un vestido corriente”. Así como estos, hay en la película otros ejemplos de agresividad, sarcasmo y “poco tacto”.

    La agresividad es característica en las personas que sufren de neurosis. Afirman que les es más fácil decir cosas desagradables u ofensivas, que palabras amorosas. Expresar sus sentimientos amorosos les provoca angustia intensa, ya que implica acercamiento. La cercanía con los demás la experimentan de manera amenazante, se sienten en peligro y adoptan una actitud alerta y defensiva.

    En la neurosis, la persona “vive” inconscientemente al otro, y proyecta su propia imagen en él;  quisiera alcanzar una relación íntima, que a la vez la teme con todo su ser. No puede renunciar a su necesidad afectiva, pero tampoco puede superar su temor al contacto.

    Al presentarse de esa manera, las reacciones obsesivas le brindan una solución alternativa al dilema entre su deseo y su temor. En su hostilidad expresa tanto el amor como el odio. Es decir, en su proyección “vive” al otro como él se siente a sí miso, y a pesar de su necesidad afectiva, tiene miedo de ese otro.

    El mecanismo de defensa característico de la neurosis, es la formación reactiva, que consiste  en adoptar una actitud psicológica en un sentido opuesto a un deseo reprimido, y que se constituye como reacción defensiva contra este deseo. Esta es una “defensa exitosa”, en la medida en que los elementos que intervienen en el conflicto son excluidos de la conciencia a favor de virtudes morales llevadas al extremo.

    En la neurosis, las formaciones reactivas pasan a ser rasgos de carácter. El sujeto no desarrolla ciertos mecanismos de defensa cuando se siente amenazado por un deseo o pulsión inadmisibles a su sentido moral, sino que cambia la estructura de su personalidad, como si este peligro estuviera presente todo el tiempo.

    En una determinada formación reactiva, se puede ver la acción del deseo o la pulsión contra la que se defiende el sujeto: por un lado irrumpen con brusquedad en ciertos sectores de la actividad del sujeto; y por otro, el sujeto impulsa sus actos hasta sus últimas consecuencias y satisface también el deseo o la pulsión contrapuesta, que termina infiltrando todo el sistema defensivo.

    En el caso de Melvin, esto se puede apreciar claramente. En su vida diaria es una persona sumamente agresiva, bruta en su trato con los demás, sin la más mínima consideración ni empatía; mientras que es, a su vez, es un escritor famoso de novelas. Llegó a publicar 62 libros, dedicándose horas a esta labor en su casa, escribiendo los párrafos más románticos. En cierta escena, lo muestran escribiendo el último párrafo de su último libro, en el cual relata una escena sumamente tierna entre una pareja.

    Además de Melvin, la película se centra en tres personajes más: Carol, Simon y su perrito. Simon es vecino de Melvin, y ante un ataque y hospitalización que sufre, Melvin se ve intimidado y presionado a quedarse a cargo de la mascota. Poco a poco se va encariñando con éste. Así, sin buscarlo, Melvin deja ciertos ritos; como por ejemplo, se cambia de mesa (para el asombro de Carol) en el restaurante con el propósito de vigilar al perrito que se encuentra afuera. También con Simon comienza a tener una relación amistosa, lo que hace que se preocupe por él; hasta que al final de la película lo hospeda en su casa.

    Con Carol la relación es diferente. En cierto momento de la película, ella va a la casa de Melvin en la madrugada para aclararle que no importa lo que él este haciendo por su hijo, ella no va a tener relaciones con él: “Nunca, nunca, nunca jamás”.  Melvin le está pagando a un doctor particular para que atienda al hijo de Carol, sólo para que ella pueda servirle en el restaurante. Podemos unir esto con el planteamiento de “el objeto imposible”. Cuando la mujer -objeto de su deseo- se transforma en un objeto imposible, se convierte en objeto del deseo amoroso. Citando a Lacan, en El deseo y su interpretación: “Enfatiza el encuentro con la imposibilidad. Frente a ésta, el objeto de su deseo toma el valor de significante”. La película muestra cómo él se levanta (haciendo su rito de cruzar cada pie sobre las pantuflas, perfectamente alineadas); y borracho, repite lo que ella le dijo. Después que Carol lo rechaza en el plano amoroso, él se interesa por ella hasta el punto de invitarla a un viaje junto con Simon, con la excusa de que necesitaba un “chaperón” (dado que Simon era homosexual). Al final de la película se nota que son novios.

    CONCLUSIÓN

    La neurosis es una afección cuyos síntomas son la expresión de un conflicto psíquico, que tiene sus raíces en la historia infantil del sujeto como afirma Karen Horney,  y constituye compromisos entre el deseo y la defensa. También fue definida  por Freud, y diferenciada de la histeria, ya que no hay una transición de lo mental a lo corporal; sino que sus síntomas se expresan mediante compulsiones, ritos y pensamiento obsesivos.

    La película, más que una comedia romántica, es un excelente modelo para explicar este trastorno obsesivo compulsivo.

     Adaptación: Oscar Prettel, Yolanda Sassoon y Georgina Obispo.

    Ver:  Taller de Cineterapia

    Psicoanálisis

    Oscar Prettel B. 

    El Psicoanálisis es el nombre que se da a un método específico para investigar los procesos mentales inconscientes y a un enfoque de la psicoterapia. El término se refiere también a la estructuración sistemática de la teoría psicoanalítica, basada en la relación entre los procesos mentales conscientes e inconscientes.

    ver más: psicoanalisis.pdf