CODEH-GESTALT

Cineterapia

Película que nos ofrece la comprensión del trastorno obsesivo compulsivo en el personaje principal.

 

CARACTERÍSTICAS DEL TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO (TOC):

Según el diccionario, obsesión proviene del latín, y la define como “idea, preocupación o deseo que alguien no puede apartar de la mente”; pero cuando ésta condición no le permite a la persona llevar una vida normal y le produce un gran sufrimiento, es cuando se considera patológica.

A diferencia de los trastornos conversivos (la histeria), que expusimos en la presentación de la primer película del ciclo de neurosis:“Freud, Pasiones Secretas”; los síntomas obsesivo compulsivos no se manifiestan en el cuerpo, y la persona afectada presenta los siguientes : dudas, ideas perseverantes y rígidas, uso de rituales, compulsión a la repetición, moralidad exacerbada, preocupación por el orden y la limpieza, cumplimiento de horarios, apego a las normas, uso de la formación reactiva como principal mecanismo de defensa, hostilidad hetero-dirigida y pensamientos delirantes.

El personaje principal de la película es “Melvin Udall” (protagonizado por Jack Nicholson), un escritor famoso de novelas románticas que padece de neurosis obsesivo compulsiva. Podemos ver claramente en el personaje síntomas característicos de la enfermedad, como ciertos ritos, su relación con la gente que lo rodea y los mecanismos de defensa que utiliza.

La película relata como por medio de ciertas circunstancias y personas, él comienza a cambiar ciertos parámetros de su vida e inicia un proceso de curación. No obstante, esto no sucede de la misma manera en la realidad. Este trastorno requiere de tratamiento especializado. Si bien es cierto que  las relaciones interpersonales y la restauración de los vínculos amorosos son muy importantes para la recuperación, no son lo único que pueden llevar a la persona a superar este padecimiento.

EL RITUAL OBSESIVO

Desde el comienzo de la película, encontramos ciertos rituales que Melvin realiza.  Por ejemplo, al entrar a la casa, cierra la puerta. Esta tiene varias cerraduras, él las cierra, de arriba abajo, cinco veces cada una. Inmediatamente prende las luces de la entrada cinco veces; tira los guantes que utilizaba (no sale sin un par, y son guantes de cuero). Entra al baño, donde tiene en su botiquín extremadamente ordenado por filas, jabones de tocador todos iguales.

Se remanga la camisa, antes de abrir el jabón toca uno de sus lados con el espejo, Y se lava cada mano con un jabón nuevo distinto, los cuales descarta inmediatamente. Para esto abre sólo la llave de agua caliente al máximo. Otra de sus ideas obsesivas es que no puede tocar las rayas en el piso, y va caminando saltándolas. A su vez evita contacto con la gente, y camina diciendo “¡no me toquen, no me toquen!”.

Sólo come en un restaurante, al cual va a la misma hora, y por supuesto, se sienta siempre en la misma mesa, para que lo atienda la misma mesera (Carol, protagonizada por Helen Hunt, quien va a influir mucho en su vida, y al final él se enamora de ella). Para comer,  lleva siempre su propio juego de cubiertos de plástico.

PENSAMIENTO

Las personas con este trastorno tienen un tipo de pensamiento que se caracteriza por la duda; lo que lleva a inhibiciones de pensamiento y de acción. Para neutralizar la ansiedad que producen las obsesiones o estímulos que puedan desencadenarlas, el sujeto recurre a rituales o compulsiones, que son tanto motores (la limpieza y orden excesivo de Melvin), como también cognitivos.

PERSONALIDAD

El neurótico sufre de un desajuste en su personalidad,  aún cuando siga viviendo en su medio habitual y desarrollando sus actividades cotidianas. A pesar de realizar todos estos actos extraños e injustificados, la persona neurótica puede vivir de manera más o menos “funcional”. Las anomalías en la conducta se dan como una salida simbólica de un sentimiento reprimido.

Freud afirma que la causa de este tipo de neurosis surge porque los sujetos se quedan fijados en cierto período de su pasado, en una fase muy temprana de la vida. Sobreviene como consecuencia de un trauma doloroso en la infancia.

Casi al final de la película, Melvin habla de una etapa de su pasado que llama: “su historia triste”, y afirma al respecto: “Mi padre no salió del cuarto durante once años, y me pegaba con una regla en las manos cuando me equivocaba al tocar el piano”.

Karen Kogan plantea en su libro: La Personalidad Neurótica En Nuestros Tiempos, que  el factor nocivo básico en la historia infantil de un sujeto neurótico es la falta de afecto y cariño ante la incapacidad de los padres para darlo. La autora expresa que: “…un niño puede soportar muchísimas de las vivencias usualmente conceptuadas traumáticas,  siempre que en su intimidad se sienta querido y amado”.

La falta de atención de los padres provoca hostilidad y quebranta la voluntad del niño. Posteriormente, si las condiciones de vida no tienden a atenuar la ansiedad, desencadenaran todos los mecanismos que constituyen este tipo de neurosis.

Una característica que vale la pena remarcar es la agresividad constante de Melvin al comunicarse con otros. Así vemos por ejemplo, que en cierto momento Carol (la mesera) le está diciendo a Melvin que con su dieta alimenticia “iba a morir pronto”; a lo que él responde que todos vamos a morir y agrega: “por lo que escucho, tú hijo también va a morir pronto” (aclaramos que el hijo de Carol tiene una enfermedad muy grave de la cual se desconocían  las causas).

Cuando está más avanzada la película,  Carol y Melvin comienzan a tener cierta relación. En una escena habían ido a cenar a un restaurante fino, donde no dejaban entrar a Melvin por no tener saco y corbata. Por supuesto que él no acepta un saco y una corbata prestadas. Prefiere ir a comprarse prendas nuevas.

Al volver, le dice a Carol: “No entiendo este lugar, a mi me hacen ir a comprar ropa nueva y a ti te dejan entrar con un vestido corriente”. Así como estos, hay en la película otros ejemplos de agresividad, sarcasmo y “poco tacto”.

La agresividad es característica en las personas que sufren de neurosis. Afirman que les es más fácil decir cosas desagradables u ofensivas, que palabras amorosas. Expresar sus sentimientos amorosos les provoca angustia intensa, ya que implica acercamiento. La cercanía con los demás la experimentan de manera amenazante, se sienten en peligro y adoptan una actitud alerta y defensiva.

En la neurosis, la persona “vive” inconscientemente al otro, y proyecta su propia imagen en él;  quisiera alcanzar una relación íntima, que a la vez la teme con todo su ser. No puede renunciar a su necesidad afectiva, pero tampoco puede superar su temor al contacto.

Al presentarse de esa manera, las reacciones obsesivas le brindan una solución alternativa al dilema entre su deseo y su temor. En su hostilidad expresa tanto el amor como el odio. Es decir, en su proyección “vive” al otro como él se siente a sí miso, y a pesar de su necesidad afectiva, tiene miedo de ese otro.

El mecanismo de defensa característico de la neurosis, es la formación reactiva, que consiste  en adoptar una actitud psicológica en un sentido opuesto a un deseo reprimido, y que se constituye como reacción defensiva contra este deseo. Esta es una “defensa exitosa”, en la medida en que los elementos que intervienen en el conflicto son excluidos de la conciencia a favor de virtudes morales llevadas al extremo.

En la neurosis, las formaciones reactivas pasan a ser rasgos de carácter. El sujeto no desarrolla ciertos mecanismos de defensa cuando se siente amenazado por un deseo o pulsión inadmisibles a su sentido moral, sino que cambia la estructura de su personalidad, como si este peligro estuviera presente todo el tiempo.

En una determinada formación reactiva, se puede ver la acción del deseo o la pulsión contra la que se defiende el sujeto: por un lado irrumpen con brusquedad en ciertos sectores de la actividad del sujeto; y por otro, el sujeto impulsa sus actos hasta sus últimas consecuencias y satisface también el deseo o la pulsión contrapuesta, que termina infiltrando todo el sistema defensivo.

En el caso de Melvin, esto se puede apreciar claramente. En su vida diaria es una persona sumamente agresiva, bruta en su trato con los demás, sin la más mínima consideración ni empatía; mientras que es, a su vez, es un escritor famoso de novelas. Llegó a publicar 62 libros, dedicándose horas a esta labor en su casa, escribiendo los párrafos más románticos. En cierta escena, lo muestran escribiendo el último párrafo de su último libro, en el cual relata una escena sumamente tierna entre una pareja.

Además de Melvin, la película se centra en tres personajes más: Carol, Simon y su perrito. Simon es vecino de Melvin, y ante un ataque y hospitalización que sufre, Melvin se ve intimidado y presionado a quedarse a cargo de la mascota. Poco a poco se va encariñando con éste. Así, sin buscarlo, Melvin deja ciertos ritos; como por ejemplo, se cambia de mesa (para el asombro de Carol) en el restaurante con el propósito de vigilar al perrito que se encuentra afuera. También con Simon comienza a tener una relación amistosa, lo que hace que se preocupe por él; hasta que al final de la película lo hospeda en su casa.

Con Carol la relación es diferente. En cierto momento de la película, ella va a la casa de Melvin en la madrugada para aclararle que no importa lo que él este haciendo por su hijo, ella no va a tener relaciones con él: “Nunca, nunca, nunca jamás”.  Melvin le está pagando a un doctor particular para que atienda al hijo de Carol, sólo para que ella pueda servirle en el restaurante. Podemos unir esto con el planteamiento de “el objeto imposible”. Cuando la mujer -objeto de su deseo- se transforma en un objeto imposible, se convierte en objeto del deseo amoroso. Citando a Lacan, en El deseo y su interpretación: “Enfatiza el encuentro con la imposibilidad. Frente a ésta, el objeto de su deseo toma el valor de significante”. La película muestra cómo él se levanta (haciendo su rito de cruzar cada pie sobre las pantuflas, perfectamente alineadas); y borracho, repite lo que ella le dijo. Después que Carol lo rechaza en el plano amoroso, él se interesa por ella hasta el punto de invitarla a un viaje junto con Simon, con la excusa de que necesitaba un “chaperón” (dado que Simon era homosexual). Al final de la película se nota que son novios.

CONCLUSIÓN

La neurosis es una afección cuyos síntomas son la expresión de un conflicto psíquico, que tiene sus raíces en la historia infantil del sujeto como afirma Karen Horney,  y constituye compromisos entre el deseo y la defensa. También fue definida  por Freud, y diferenciada de la histeria, ya que no hay una transición de lo mental a lo corporal; sino que sus síntomas se expresan mediante compulsiones, ritos y pensamiento obsesivos.

La película, más que una comedia romántica, es un excelente modelo para explicar este trastorno obsesivo compulsivo.

 Adaptación: Oscar Prettel, Yolanda Sassoon y Georgina Obispo.

Ver:  Taller de Cineterapia

Anuncios