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EL CENTRO DE DESARROLLO PSICOLÓGICO A.P.

en coordinación con

CODEH-GESTALT

presentan su taller:

4 elementos – 4 dimensiones existenciales…

Taller intensivo de sensibilización en el cual cada participante, mediante ejercicios vivenciales, dinámicas grupales, actividades psicocorporales y holísticas, explora, reconoce y comprende sus emociones y sentimientos más importantes con que responde a cada situación trascedental en su vida.

1er. Elemento: Tierra “Amor-Responsabilidad”

En el contacto con la Madre-Tierra conocemos nuestro origen. Yace en el fondo de la tierra esa profunda raíz que nos une con nuestro primer contacto amoroso: la madre. Raíz que nos entraña y condiciona a amar y ser amados en forma exclusivamente única e irrepetible. Madre-Tierra, de ti surgimos y a ti regresamos.

2º. Elemento: Aire “Elección-Libertad”

Libre ráfaga de cristal que atraviesas océanos y cabes en la boca de un niño. Libertad que se toca pero no se ve, algo de tus invisibles elecciones ocultas. Libertad que te afirmas en cada elección. Sin elección no hay libertad. La existencia es la activa elección de ejercer la libertad, tan bella como la vida. Por ti hay que darlo todo, si fuera necesario, hasta la vida misma y nunca sería suficiente.

3er. Elemento: Fuego: “Sexualidad-Agresión”

Fuego que ardes sin cuerpo y sin alas, un hombre sin miedo te invoca. Nos das la luz y nos das el trueno, eres para la expiación y nadie te supera, eres para la pasión y nadie te desprecia. Fuego que despiertas un juego sumamente salvaje, tu corazón estalle en ardientes sensaciones que solo se pueden vivir en un solo momento.

4º. Elemento: Agua: “Vacío-Sentido”

Eres alma líquida y sostén de la vida, vuelves una y otra vez de mil lugares, todo lo vacías y todo lo llenas, fluyes incansable y ahogas los silencios, en tu profundidad sumerges el vacío de lo inerte y de lo estéril.

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“Los Cuatro Elementos”

Poemas de Francisco Álvarez

Si tú fueras agua, yo quisiera ser              
la copa de plata que te abrazaría;
o en tus humedades me sumergiría,              
íntima, adaptable, profunda mujer.
 
Si tú fueras tierra, yo sería el pie              
descalzo y ligero que no te oprimiera;
y en tu surco haría ardiente sementera              
que me diera un día lo que en ti sembré.
 
Si tú fueras aire, yo seré la rama              
bajo tu caricia temblando en mis hojas,
y si en recio soplo de ellas me despojas,              
verás que mi abrazo desnudo te llama.
 
Y si fueras fuego, yo he de ser el leño              
que tus lenguas lamen, que tu ardor calcina,
y si mi ceniza el viento arremolina              
en él dormiré el definitivo sueño.
 

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